Un año que cambiará la fisonomía de A Illa

AROUSA

Si salen adelante los proyectos previstos, el municipio mudará radicalmente

08 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El 2009 podría ser el año prometido para A Illa. La fisonomía del municipio ha ido cambiando poco a poco gracias al voluntarismo del gobierno local y a los vientos a favor con los que la Xunta amiga ha empujado las velas de la localidad en los últimos ejercicios. Pero será este año cuando el municipio sufra el grueso de su mutación. Al menos, así lo esperan los responsables del gobierno local.

La primera gran obra que tendría que llegar con este 2009 es la carretera de acceso al muelle de O Xufre. La conselleira de Obras Públicas, María Xosé Caride, había dado su palabra de que las máquinas comenzarían a trabajar en ese proyecto antes de que finalizase el pasado ejercicio, pero los problemas derivados del trazado y de la oposición vecinal al mismo han vuelto a retrasarlo. Sin embargo, en el Concello confían en que pronto esté todo arreglado, y que las palas comiencen a abrir un camino hacia A Illa del futuro. La misma Illa que ya se empieza a dibujar en Aguiuncho, donde ya se está construyendo ya la ampliación del muelle de O Xufre, otra de las demandas históricas de los isleños a la que, en este caso sí, la hora le llegó ya en el 2008.

La construcción de una carretera que absorba buena parte del tráfico de entrada en A Illa permitirá al gobierno local empezar a pensar en otras cosas. Por ejemplo, en remodelar la Avenida da Ponte. Una travesía que se ha quedado un tanto desangelada y que desde el consistorio sueñan con ver convertida en una vía más urbana, más cómoda y más amable.

La Avenida da Ponte aún tendrá que esperar turno para entrar en quirófano. Muchas otras calles del centro de A Illa tienen cita antes con los encargados de su embellecimiento. Gracias a los fondos anticrisis, el gobierno que encabeza Manuel Vázquez ha podido dar un impulso definitivo a su plan de humanización del centro, que podría desembocar en un proyecto de peatonalización de las calles más estrechas del núcleo isleño. Las actuaciones que ya se han desarrollado en áreas como el entorno del Concello o parte de O Regueiro seguirán gracias a los 865.596 euros que le corresponden al ayuntamiento en el área de O Castro, O Charco, Ramón Cabanillas y Suaviña, y la calle Quebrada. Esa amplia superficie urbana verá enterrado su cableado, sustituidas sus tuberías de servicio, y modificado su aspecto externo gracias a enlosados de piedra y adoquines.

Buena parte de esas actuaciones deberían estar listas -si se cumplen las previsiones del gobierno local- antes del próximo verano. Para entonces deberá estar rematado otro de los proyectos que los isleños llevan tiempo aguardando: la senda peatonal que en el futuro ceñirá el perímetro de la localidad. La primera fase de esa obra, que afectará al tramo entre la playa de O Bao y la entrada del parque de O Carreirón, ya ha sido adjudicada por Costas a la empresa Tragsa, y en el Concello están convencidos de que los veraneantes ya podrán utilizar esa senda para llegar a cualquiera de las muchas playas que siembran la costa isleña en esa zona. «Para o vindeiro verán -asegura el concejal Juan Otero, Genito- xa se verán moitos cambios en todo o concello».