Homenaje a los duendes de la Navidad

Rosa Estévez rosa.estevez@lavoz.es

AROUSA

Ya están de camino, sí. Mañana lucirán sus capas de armiño y sus relucientes coronas por toda la comarca. Los heraldos que los acompañan anunciarán también el fin de la Navidad. Una época en la que un puñado de gente -más de la que cualquiera pudiera pensar- trabaja en silencio y a oscuras sin esperar a cambio nada más que una sonrisa. Todos ellos bien merecen un homenaje.

Vamos a empezar el recorrido por el mundo de los duendes navideños por el final. Por todas esas manos y cabezas que desde hace meses, en cada concello de la comarca, trabajan sin descanso para que mañana Sus Majestades los Reyes estén cómodos y a gusto. En Vilagarcía, alrededor de 15 personas han invertido horas y más horas en tenerlo todo a punto. Bajo la batuta de Xosé Castro Ratón, gente como Carmen Suárez, Antonio Garrido, Luz María Blanco y Candi Bispo -por nombrar solo a algunos- no han escatimado esfuerzos. Ayer, sin ir más lejos, a ellos y a sus compañeros (hasta 25 duendes trabajaron en el auditorio hasta entrada la madrugada) les tocó dar los últimos toques a los trajes que vestirán los pajes que acompañarán a Melchor, Gaspar y Baltasar por las calles de Vilagarcía. Son unos 500 trajes los que tienen que tener listos, así que mañana, cuando vean el desfile, imagínense cuantas horas de plancha y aguja se esconden detrás de él. Sombra aquí y sombra allá. Y el trabajo aún no ha terminado. Por muy Magos que sean, mañana Sus Majestades de Oriente necesitarán darse unos retoques antes de iniciar el defile de carrozas. Todo un ejército de peluqueros y maquilladores estarán en el Auditorio dispuestos a poner cada rizo en su sitio y un poco de colorote en todas las mejillas. Y es que los protagonistas del desfile quieren estar bien guapos para la ocasión.

En el día de Reyes no pueden faltar los regalos. Por eso, el martes la comitiva real visitará el asilo de Vilagarcía y el convento de clausura para llevar un pequeño detalle a quienes allí residen. Su visita arrancará sonrisas, y los paquetes que con ellos llevarán, gestos de agradecimiento. Pasará lo mismo en Cambados. Y en muchos hogares en los que los Reyes podrán entrar gracias a la colaboración de la Fundación Amigos de Galicia. Esta organización, dirigida por Jesús Busto, lleva ya unos años siendo colaboradora de Sus Majestades. Este año, gracias a estos duendes navideños, 3.000 niños de toda Galicia tendrán paquetes de regalo para abrir. Como la buena voluntad es capaz de obrar milagros, en muchos de esos paquetes encontrarán los pequeños exactamente lo que habían pedido en sus cartas. La ternura en forma de letra. Se trata de unos escritos llenos de inocencia en los que los niños piden con cierta timidez los presentes con los que sueñan. Algunos reconocen que en el 2008 no se han portado del todo bien, pero prometen que este año harán un esfuerzo para dejar a un lado las gamberradas. A cambio de ese esfuerzo piden un juguete, un jersey, una mochila para ir al cole, un muñeco que les enseñe a contar o un libro para divertirse soñando. Los más peques, los que aún no saben escribir, confiaron su lista a padres y a hermanitos de buena voluntad.

Con el trabajo para los Reyes Magos listo, los Amigos de Galicia ya están trabajando en nuevos proyectos. En estos momentos están poniendo en marcha una lavandería para poder entregar toda la ropa que recogen bien limpia y planchada. Como de primera mano.