Es todo un clásico de la Vilagarcía navideña contemporánea. El partido «Espanha»-Portugal se juega desde 1983. Esta vez, con victoria «espanhola»... solo en el campo
24 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Vayamos aclarando cuestiones. Lo que este sábado se disputó en el campo de hierba artificial de Fontecarmoa no fue un homenaje, aunque algo de eso tuvo. El encuentro Espanha -Portugal es un clásico que cuenta con veintitantas temporadas de solera y enfrenta a verdaderos mitos deportivos de la Vilagarcía contemporánea. Estamos hablando de los Bermúdez, los Eduardo Abad, los Cote, Jorge, Chazo, Chiri, Rafa, Toño, Emilio, Ramón, Nene, Sesi, Suso el de A Estrada, Platis, Mejuto, Xurxo, Carlos Crespo, Mejuto, José, Uxío o Luis Cuervo. Algunos les sonarán como reconocidos practicantes de otras disciplinas de interior, como el levantamiento de barra fija. Pero no solo llevan gin-tónic en la sangre, sino también, y sobre todo, el virus de futbolero. Todos, incluso Albino, el árbitro, que pita con la seriedad que el evento requiere año tras año, y los sesudos técnicos, Elías Cochón y Chicho Berride.
Si hubo homenaje fue porque nuestras gentes echaron la vista atrás y repararon en las cuatro bajas que sufre esta pelea anual en la cumbre. Oli, Fon, Tino y Pavi de alguna forma continúan por aquí, seguramente instalados con comodidad y vista preferente, de tribuna, mientras sus compañeros de corto se baten con el frío y la distancia cronológica entre ambos equipos.
Porque esa distancia existe, como bien pudo comprobarse en el tercer tiempo, cuando definitivamente el equipo de Portugal dominó el encuentro ante la retirada de todos los espanholes , que, pese a ser unos chavales, fueron abandonando en número creciente cuando el partido se jugaba ya en los bares. Primero en La Marina, con la copa de cava a la que invita Andrés. Después en Os Arcos, con las talladas de Isidro. Y a continuación en el España, el Sold Out (visita aquí al pibe Nicolás, que toreó a los veteranos con regates y lanzamientos envenenados), incursiones al Moe's, a la Morada y final en lo de Coco.
El cálculo, echado de buena tinta en Os Arcos, no miente. Juntos, los integrantes de Espanha suman alrededor de 490 años, con una media de 38 por cabeza. En cambio, los muchachos de Portugal se nos van a las... 778 primaveras, 46 por barba. Nada menos que tres siglos de diferencia. Se nos va la máquina del tiempo a la Alta Edad Media, nunca mejor dicho. Unos son auténticas crianzas. Otros, grandes reservas. Por algo el público -Rocío, Tere, Míriam, Conchita, Montse y Berta- están con los experimentados lusos. Ah, ¿el resultado? 7-1. En algo se tenía que notar.