La gente del mar secundó, el BNG cumplió y el PP hizo despliegue

B. C.

AROUSA

Ayer se vivía ambiente de fiesta en Cambados. A las 12.30 horas, en la rúa Nova -en pleno centro urbano- sonaba la música de gaita. «¿Que hai aí?», preguntaba una mujer que a esa hora acudía al mercado. Eran los prolegómenos de la inauguración de las obras de la cofradía, que estuvo acompañada de un amplio despliegue. La Banda de Gaitas de la Diputación formó y tocó a las puertas del pósito, y volvió a hacerlo, ya en el interior, cuando acabó el acto. A las puertas del edificio recién remozado se arremolinaba una multitud esperando a que acabara la bendición, que corrió a cargo del cura párroco José Aldao.

Entre los asistentes se encontraban socios y numerosos representantes del sector del mar de la comarca, como los patrones mayores de Vilanova y A Illa -Louzán anunció que ambas cofradías serán las beneficiarias de las próximas inversiones de la Diputación- y representantes de las federaciones de cofradías gallega y estatal.

Pero la más notoria fue la presencia política. A la pléyade de alcaldes y concejales del PP llegados de Ribadumia, Meaño, O Grove y Vilagarcía se sumó la plana mayor de la Consellería de Pesca en la legislatura anterior, capitaneada por López Veiga.

El grupo municipal del BNG de Cambados hizo pleno -acudieron sus tres concejales-, frente a las ausencias del PSOE. Los socialistas no estuvieron pero sí hablaron del acto, media hora después, a través de un comunicado.

Tras un apelotonado recorrido por las instalaciones, la comitiva se trasladó al salón de actos, en la última planta. Intervinieron el patrón mayor, el alcalde y el presidente de la Diputación, y todos se intercambiaron palabras de agradecimiento por la mutua colaboración que hizo posible acometer esta importante obra.

«Neste barco cabemos todos»

Benito González se acordó del primer patrón mayor de Cambados, Francisco Otero, «que hoxe estaría orgulloso». «Despois dun século -la de San Antonio es la cofradía más antigua de España- esta confraría segue máis viva que nunca», señaló. «A pesar das leis e os decretos, as confrarías van seguir sendo as que defendan os intereses da pesca e o marisqueo. Neste barco cabemos todos. O mar vai seguir vivo, pero necesita unión», concluyó.

La entrega de placas por parte del patrón mayor a Javier Villaronga (Caixanova), Cores Tourís y Rafael Louzán cerró un acto que tuvo continuidad, de forma más informal, en la planta baja del edificio, donde esperaba el vino y la empanada. Algunos prefirieron disfrutar un rato de las espléndidas vistas que ofrecía sobre la ría la terraza del pósito.