Un polizón a bordo del «Kappara»

L. P.

AROUSA

Con 26 años decidió cruzar el charco enrolándose como polizón en un buque de bandera de Malta, el Kappara. Pero la historia de Daonda Touré comenzó en enero de 1975. Touré nació en Nzérekoré o Senegoré-Malingue, en Guinea Conakry. Sus primeros años de vida, según se recoge en su solicitud de asilo, los pasó en una chabola en esta región guineana, la más occidental del país, y que colinda con Sierra Leona, Liberia y Costa de Marfil. Uno de los puntos calientes del planeta.

El joven Daonda Touré vio como la guerra se llevaba por delante a su padre y optó por emigrar. Su destino fue Costa de Marfil. Allí las cosas tampoco le fueron muy bien. Tras cinco o seis años en este estado africano, optó por volver a emigrar. Definiéndose como se define como una persona no adscrita a ningún grupo étnico, religioso, político o social decidió dejar atrás un país donde le consideraban un extranjero y donde temía la rivalidad entre tribus. De este modo, el 13 de marzo del 2001, Daonda Touré, su hermano menor Amara, y otros cuatro menores se subieron al Kappara, buque maderero con bandera de Malta, en el puerto marfileño de San Pedro, y se ocultaron en las bodegas. Fueron descubiertos cuando la embarcación arribó en Vilagarcía y comenzaron las labores de descargar las tres toneladas de mercancía que transportaba. Su estado de salud era mejor que el que presentaba su hermano. Así, las crónicas de hace casi ocho años reflejan que el joven guineano «se encontraba también mareado tras permanecer varios días sin ingerir alimentos ni bebidas». Amara fue «trasladado en una ambulancia a Montecelo nada más ser descubierto por el estado de deshidratación en el que se encontraba». Nada más dejar atrás el centro sanitario ingresó en un centro de menores de Pontevedra.

Daonda tuvo que continuar la travesía hasta Ferrol, a cuyo puerto llegó el 29 de marzo. Apenas veinticuatro horas más tarde, la Oficina de Asilo y Refugio de España comunicó a primera hora de esa mañana al servicio de Extranjería de la Jefatura Superior de Policía de A Coruña la autorización del desembarco del guineano. Ahora, los tribunales, han decidido denegar su solicitud de asilo.