La creación de un parque público en la Z-14 fue una de las banderas de los grupos que hoy gobiernan O Grove. Año y medio después, nada se ha hecho al respecto
07 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.El Concello de O Grove dispone en el corazón de la isla de A Toxa de 211.000 metros cuadrados de terreno. Se los ha identificado como parcela Z-14 aunque la mayoría los conoce como monte central. Es un monte que, aún siendo público, pocos grovenses frecuentan. De hecho, muchos vecinos saben de él más por las noticias de prensa que por haber paseado por sus senderos. Hace ya año y medio que la Z-14 no da titulares, coincidiendo con el cambio de gobierno en el Concello.
Hasta ese momento, la reivindicación para convertir el monte central en el gran parque público era moneda de cambio en el debate político. Los grupos que sustentan el actual gobierno cuatripartito siempre defendieron el uso público de estos terrenos frente a un Partido Popular que comulgaba con las pretensiones de Golf La Toja de utilizar la Z-14 para ampliar el campo de golf hasta 18 hoyos.
La última oferta planteada por La Toja, allá por el año 2001, generó una reacción en contra que cristalizó en la creación de la Asociación Amigos do Parque Público Urbán da Toxa. Este colectivo lideró la ofensiva para frenar los planes de Golf La Toja, lo cual se tradujo en una intensa actividad entre los años 2002 y 2005.
La asociación abordó la batalla desde distintas vertientes; acudió al Valedor do Pobo, solicitó ante la Consellería de Cultura la declaración de «ben catalogado» para este espacio, redactó una revisión del reglamento de usos del parque, organizó una inauguración alternativa y varias actividades lúdico-didácticas con el fin de concienciar a la población sobre la conveniencia de preservar este monte para uso público y de potenciarlo para convertirlo en ese «gran parque que sirva de punto de encontro para os veciños», según indicaba la presidenta de la Amigos do Parque Público, Lina Álvarez, en una entrevista concedida a este diario en enero del 2002.
La presión ejercida por la asociación surtió efecto y, hoy, Golf La Toja parece haber enterrado sus planes. Pero la victoria no ha sido completa. La Z-14 sigue siendo más monte que parque. La única intervención que se realizó data de hace cuatro años, bajo mandato del PP, con cargo al Plan de Excelencia Turística. Aquel plan pagado con fondos europeos sirvió para construir la piscina de Peralto -hoy desmantelada por Costas-financiar las obras del Centro de Interpretación da Pesca e da Salga y, entre otras cosas, atender las reivindicaciones más urgentes sobre el monte central. Se reservaron 48.000 euros, pero la inversión rondó finalmente los 60.000, en virtud de los ingresos obtenidos por las talas. No se podaba una rama desde hacía dos décadas de modo que la imagen que presentaba este paraje era casi selvática. Se limpió maleza, se definieron y abrieron senderos, se valló el perímetro, se plantaron especies autóctonas, se colocaron bancos, papeleras y paneles informativos y se midió la parcela. Una intervención que fue alabada por todos y que le costó al Concello un contencioso administrativo a raíz de una denuncia de la comunidad de propietarios de A Toxa de la que salió airoso.
Hoy, el entonces alcalde, Miguel Ángel Pérez, dice sentirse orgulloso de lo hecho en la Z-14 y se pregunta qué fue de todos aquellos proyectos planteados en su día por Amigos do Parque Público y apoyados por los grupos que ahora gobiernan: PSOE, BNG, EU y PG (que recogió la herencia de la extinta IdeG). Año y medio después nada se ha sabido al respecto. La única propuesta para el monte central partió de la oposición, en concreto de Alternativa Meca, que planteó la idea de crear en este espacio un conjunto escultórico con las piezas que posee el Concello fruto de los trabajos realizados durante el simposio de la Festa do Marisco, pero la iniciativa fue rechazada por la mayoría del gobierno local.
El PP, por su parte, denunció en el pleno de octubre el estado de «abandono» que presenta este espacio y actualmente está recabando más datos al respecto. Por su parte, Amigos do Parque Público ha desaparecido de la escena social de O Grove. Con el cambio de gobierno, la asociación confió a los nuevos gestores municipales el reto de convertir la Z-14 en un gran parque público pero lo cierto es que estas expectativas no se han visto colmadas.
Amigos do Parque puso el listón muy alto pero, aunque ambiciosos, siempre defendieron que sus propuestas eran asumibles por el Concello. Es más, lo plantearon como una inversión a medio y largo plazo que dejaría beneficios económicos en el municipio. Según sus cálculos, este espacio generaría una capacidad de atracción de unas 587.000 personas al año. Estimando un gasto de siete euros por persona, esto supondría unos beneficios para el comercio y la hostelería de unos cuatro millones de euros.
Las actuaciones que proponía la asociación pasaban por colocar puntos de iluminación, mobiliario urbano integrado y pérgolas y cifraron en 6.000 euros anuales el coste de mantenimiento. El Monte Central cuenta con más de 11.000 árboles entre los que destacan los ejemplares de Pinus Pinaster hembra. En la zona norte hay una masa de helechos de más de dos metros de altura, entre otras especies meritorias.