No sabemos si ya habrá la modalidad en el libro Guinness, pero de no ser así, nosotros la proponemos, y podríamos empezar en Vilagarcía. ¿Habrá alguien que haya acudido a las tres fiestas gastronómicas programadas para el pasado fin de semana sin que haya muerto en el intento después de probar todos los manjares propuestos? De ser así, que se ponga en contacto con nosotros, que quizá no aparecerá en el libro de los récords, pero, al menos, lo haremos famoso en estas páginas. El reto. Por supuesto, tendrá que demostrar que se comió los mejillones y la empanada del Serán de Sobradelo, que probó alguno de los exquisitos platos de A Cantarela y que se zampó una ración del porquiño á brasa de Vilaxoán, que de todo hubo este fin de semana en Vilagarcía. La primera convocatoria, según dicen los que la disfrutaron, fue todo un despliegue de buen humor bajo la excusa de recuperar las tradiciones. Una cita enxebre seguida de otra más refinada pero igualmente sabrosa, no en vano los socios de A Cantarela ya demostraron a lo largo de su larga historia que con los cogumelos se pueden preparar los más variados platos, a gusto de todos los que el domingo se pasaron por A Pescadería. Y poco después, en Vilaxoán se degustó el porquiño á brasa, sin que los comensales fueran conscientes de la polémica con los vecinos de Amil, ni falta que les hacía. Con semejante variedad y cantidad, no sería de extrañar que los que tanto se divierten en las fotografías expuestas se encuentren ahora todavía recuperándose de tantos excesos. Pues que se apuren, que uno nunca sabe lo que le puede deparar el próximo fin de semana.
Seta de récord en Cambados . Los alumnos y profesores del colegio de San Tomé (Cambados) fueron ayer testigos del hallazgo del fin de semana: una seta gigante. Manuel Baúlo Chaves , un alumno de segundo curso, apareció en clase con una pieza espectacular que encontró su padre en un monte de Corvillón. El supercogumelo rotó por todas las aulas y se convirtió en la atracción de la mañana. Y, de paso, le ha proporcionado al pequeño Manuel su momento de gloria ¡Que no todos los niños pueden presumir de posar con una seta del tamaño de una coliflor!