Los colegios de la comarca potencian los magostos y los juegos populares
12 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.San Martiño: tiempo de castañas, de setas..., y de trompos. Los colegios se prodigan estos días es múltiples actividades propias del otoño. Sin tiempo apenas para sacar la careta del Halloween, los niños ya están metidos en harinas para hacer postres de la época y, por supuesto, los populares magostos. Ayer se encendió la lumbre en los colegios de A Escardia (Vilagarcía) y Xulio Camba (Vilanova), pero el día dio para mucho más que para marcharse de furruxa y comer castañas asadas.
El trompo fue el protagonista indiscutible en Vilanova. La peonza giró como pocas veces lo hizo en el patio del Xulio Camba de la mano de más de trescientos chavales de los cursos de segundo a sexto de Primaria. El profesor de educación física Hipólito Barral, Poli, es un ferviente defensor de los juegos populares de modo que, al menos una vez al año, dedica la clase a enseñar y practicar lo que en otro tiempo era moneda de cambio entre los pequeños.
Antes de que Pokemon y las Nintendo ocupasen el tiempo libre de los niños, eran los trompos una de sus principales distracciones. Aquellos niños, hoy padres y abuelos, son quienes le tienen que enseñar a las nuevas generaciones como enrollar y hacer girar el trompo para que baile sobre el terreno.
Para que fueran cogiendo maneras, Poli se ocupó esta semana a ilustrar a los alumnos en el manejo de la peonza y ayer los sacaron al patio para mostrar su buen o menos buen hacer en estas lides. Pero lo importante para este profesor no es tanto que se conviertan en virtuosos del trompo como que se familiaricen con un elemento que forma parte de la cultura popular gallega. Aunque la tradición no tiene porque estar reñida con la modernidad así que en Vilanova se decidieron a tunearlos. El resultado se puede ver estos días en una exposición montada en la entrada del edificio escolar situada al lado del pabellón.