A Ramona Castaño le gusta el proyecto de UPyD, aunque de eso a formar candidatura para las autonómicas queda un trecho
09 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Su irrupción en el Congreso fue una de las notas destacadas de las elecciones generales de marzo. Desde entonces se suceden los amagos sobre una virtual participación de Unión Progreso y Democracia (UPyD) en los inminentes comicios autonómicos en Galicia. Al menos a priori, la idea no debería gustar ni al Partido Popular, pues su mensaje comulga tanto con la versión más liberal de la gaviota como con su ala antigalleguista, ni al PSOE, pues su planteamiento laico y teóricamente progresista podría restar votos al puño y la rosa, y dejar un tanto indiferente al BNG, de no mediar extraños vuelcos electorales.
Hace pocos días, un grupo de militantes del partido liderado por Rosa Díez se dejaron caer por Vilagarcía para distribuir propaganda propia, tal vez como primer contacto con lo que podría ser su electorado en la capital arousana. Claro que UPyD dispone ya de una referencia sobre la que trabajar: los resultados que arrojaron las urnas en marzo pasado.
La gente de Díez protagonizó un único mitin en la ciudad, concretamente el miércoles, 5 de marzo. Su número uno por la provincia de Pontevedra, José Manuel Rodríguez Andelo, consiguió reunir en la casa da cultura de Rey Daviña a 24 oyentes, cuatro de ellos menores de edad. Había en la sala, por lo tanto, 20 potenciales votantes. Ya a pie de colegio electoral, UPyD cosechó un total de 77 votos en la capital arousana, distribuidos entre 20 de las 50 mesas en las que votaron los vilagarcianos.
Mejor resultado en A Torre
Los colegios en los que Rosa Díez obtuvo sufragios son A Escardia, el auditorio, la casa da cultura, A Torre, Anexo A Lomba, San Roque, Arealonga, Fexdega, O Piñeiriño, Vilaxoán, Carril, Trabanca-Sardiñeira y Rubiáns, en un arco que va de las dos a las seis papeletas. Solo en dos mesas logró UPyD un resultado mínimamente significativo: la de A Torre, en la que cosechó 11 respaldos -más que Izquierda Unida, por ejemplo, que se quedó en 7- y Escardia 1.1.A., en la que se hizo con 10 votos por los 14 que firmó IU.
Aquella, claro está, fue una primera aventura sin ganchos locales que pudiesen bucear en serio en los nichos electorales del municipio. Cabe preguntarse, por lo tanto, si esta formación está en condiciones de realizar algún fichaje que realce su figura y le dé posibilidades veraces de obtener representación en el Hórreo. O, al menos, de irrumpir con cierto peso en la política vilagarciana de cara a las siguientes citas con las urnas: las europeas del próximo año y las municipales del 2011.
Procesos complejos como el que acaba de protagonizar el PSOE vilagarciano siempre abren la puerta a descontentos con ganas de probar suerte en otras familias políticas. Sin embargo, no parece que este sea el caso de los socialistas críticos, al menos a tenor de las manifestaciones de sus principales referentes. Así, Tuco Renda, candidato a la secretaría xeral que se vio superado por Tania García, afirmaba esta misma semana que «non cabe facer ningunha análise máis aló de poñerse a disposición da nova executiva e seguir traballando polo partido». En parecidos términos se expresó el ex concejal Alejandro Quintela, que ha dirigido las tres últimas campañas del puño y la rosa en la capital arousana.
Hay, sin embargo, una persona a la que sí le gusta y mucho el proyecto de Rosa Díez. Si algún planteamiento político le apetece a la ex concejala socialista Ramona Castaño, especialmente tras el fiasco del Partido Galeguista, es el que encabeza la antigua militante del PSOE de Euskadi. Con eso y con todo, entre esta preferencia y la pertenencia efectiva a una candidatura media un enorme trecho.
Tampoco UPyD es la única fórmula alejada de los grandes partidos que podría asomarse al panorama vilagarciano ante las autonómicas. Como cada cuatro años, José Luis Rivera Mallo y su Ivil son piezas tentadas por esa eterna cuarta vía que no acaba de arrancar, llámese PG, llámese Terra Galega. Aunque esa, ya lo saben, es otra historia.