Ante la situación que atraviesa el río Umia, Izquierda Unida ha encargado a la Universidad de Santiago sus propios análisis sobre la presencia de la microcistina tanto en el embalse, como en la zona de captación de agua potable de Caldas, como en el grifo de una vivienda de Caldas. Aunque los parámetros de esta toxina están dentro de lo permitido por la legislación, el documento recomienda no acercarse a los márgenes del embalse, pues allí se detecta una elevada presencia de células que podrían ser inhaladas por los que visiten la zona.
Según el análisis encargado por IU, en el embalse se detectaron 1,1 millones de células de micricistina en cada mililitro y 0,59 picogramos por cada litro. Unos niveles que, según los técnicos, «recomendan non facer actividades no entorno do encoro por risco de inhalación», explicó Mariano Ibáñez, responsable de medio ambiente de la formación.
Tanto en la captación de agua de Caldas, como en el grifo de una vivienda, los límites están dentro de lo permitido por la legislación, «pero son importantes como para que se tome nota», añadió Juan Fajardo, responsable de IU en Vilagarcía. Considera que el gobierno de la capital arousana está actuando con total «deixadez» en lo que se refiere a este tema. Prueba de ello, asegura, es que nadie informó a los vecinos del riesgo que corrían al acercarse al embalse. Además, afirma que el concejal de Medio Ambiente, Marcelino Abuín, está incumpliendo un acuerdo plenario de hace cinco meses que solicitaba que se realizaran análisis diarios del río y se informara a todos los grupos.