El diputado socialista repasa los principales proyectos en marcha para Pontevedra y niega que la Xunta solo haya hecho una rotonda en los últimos cuatro años
10 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Solo unas semanas después de asumir la presidencia de la Comisión de Fomento en el Congreso -tal vez la más apetecida de la Cámara- y cerrados ya los congresos de PSOE y PSdeG, el diputado Antón Louro pasa revista en esta entrevista a las actuaciones pendientes en Pontevedra.
-Los socialistas pontevedreses salen reforzados del congreso gallego, pero parece que hay problemas para traducir ese poder en acciones de la Xunta en Pontevedra, hasta el punto del que el PP dice que en cuatro años Touriño solo hizo una rotonda...
-Creo que hemos cerrado los dos congresos con éxito. Hay una afirmación de principios y valores, una renovación de ideas y propuestas, al tiempo que se remozan equipos y se fortalecen liderazgos. En cuanto a la acción de la Xunta en Pontevedra, están en marcha actuaciones muy importantes: el nuevo hospital de Montecelo, el centro lúdico de A Parda, el centro de salud de A Parda, la participación de la Cotop en As Correntes y la finalización de la circunvalación de Marín. El paisaje de la acción de la Xunta en Pontevedra no es lo que dice el PP.
-Hay otros hospitales que ya se han empezado y en Montecelo prácticamente no se ha hecho nada...
-Montecelo está al límite para hacer la tramitación. La idea es que a principios del año que viene pueda estar licitado y adjudicado. Ahora, está en redacción lo que es el proyecto constructivo de la obra.
-¿Cree que eso servirá de consuelo a la gente que espera meses para ser atendida?
-Las listas de espera siguen siendo una preocupación y un sufrimiento para quien está en ellas. En los últimos tres años se ha hecho un esfuerzo para recortar los tiempos de espera y se está avanzado de una manera progresiva.
-Vivimos tiempos económicamente difíciles para ciudadanos y Gobierno. ¿Cómo ve esa salida de la crisis de que ahora se habla para el 2010?
-El alza de los precios del petróleo y del conjunto de la energía o de las materias primas son factores que no están en manos del Gobierno de España. El Ejecutivo se está enfrentando a esta situación dentro de sus posibilidades y el presidente Zapatero ha dicho cosas importantes: quiere que la crisis no recaiga en los de siempre y ha manifestado de forma reiterada su voluntad de que pensiones y salarios mínimos no sufran los efectos de la desaceleración.