Monbus quiso modificar y reducir las líneas de Arousa el año pasado

AROUSA

Las distorsiones en el servicio llegan al punto de que se fletan autocares que ni siquiera aparecen en el horario

31 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La reducción de servicios de la línea de autobuses que une Vilagarcía con Cambados, O Grove y a la postre Santiago, es un hecho desde junio pasado. Con ser perjudicial para las necesidades de comunicación de la comarca, esta modificación a la baja de los horarios no pasa, por el momento, de una decisión práctica. Pero el objetivo de Monbus va más allá de una mera mudanza de temporada. Así lo demuestra una solicitud, cursada el año pasado ante la Dirección Xeral de Transportes, en la que la empresa solicitaba una modificación de los servicios a los que le obligan sus concesiones en Arousa.

La pretensión de Monbus pasaba por introducir una reducción de los viajes a través de O Salnés entre las condiciones a las que está sujeta la empresa. Con ello, la merma de las líneas arousanas se consagraría de forma definitiva y legal. A la vista de la petición de la poderosa compañía, la dirección xeral, dependiente de la Consellería de Política Territorial, Obras Públicas e Transportes, se puso en contacto con los ayuntamientos afectados para conocer su opinión al respecto. Fuentes próximas al departamento autonómico aseguraron ayer que únicamente el Concello de Vilagarcía mantuvo una postura firme en cuanto a los perjuicios que esta medida provocaría a los ciudadanos. Su oposición habría sido, así, fundamental para que Transportes echase abajo las intenciones de la empresa.

Lo cierto es que, pese al frenazo a este primer intento por variar la concesión de las líneas, las distorsiones siguen cebándose con los usuarios del autobús en la comarca de O Salnés. El incumplimiento de horarios, denunciado por turistas desesperados tras aguardar más de una hora en una parada de Cambados, está a la orden del día. La propietaria de un hotel de Castrelo asegura que un conductor impidió hace tres semanas que un grupo de veraneantes accediesen a un autobús bajo el argumento: «El servicio es para los del pueblo». Ahora, Monbus llega a fletar autocares que ni siquiera aparecen reflejados en el horario de verano. Ayer, un bus se disponía a partir de la estación de Vilagarcía a las once de la mañana con destino a A Illa, cuando el viaje correcto está estipulado a las 12.30 horas. El vehículo, claro, iba vacío.