Con Roibo confía en que la Xunta reserve una playa para practicar la pesca con truel

La Voz

AROUSA

03 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Los responsables de la asociación Con Roibo mantuvieron ayer una reunión con el Director Xeral de Recursos de la Consellería de Pesca. A ese alto cargo de la Xunta le expusieron las reivindicaciones del colectivo al que representaban. «Le hablamos, en concreto, del tema de la pesca con truel en los meses de octubre, noviembre y diciembre», explicaba ayer Carlos Álvarez Guillán.

¿Qué es lo que pidieron en concreto los representantes de Con Roibo? En primer lugar, «que no se nos impida bajar a la playa». Es decir, que se autorice la pesca con truel, «sometida a la regulación que dicte la Xunta». «Que se nos deje bajar para coger un kilo, medio, o lo que marquen ellos. Pero que nos dejen bajar», en palabras de Carlos Álvarez Guillán. Él volvió ayer muy satisfecho de cómo se había producido la reunión en Santiago, y de los horizontes de esperanza que el director xeral ha abierto para el colectivo al que representa. «No se cerraron en banda ni nos dijeron categóricamente que no. Todo lo contrario, fueron muy receptivos y hemos quedado en vernos para una nueva reunión», señalaba ayer Álvarez Guillán.

El arenal favorito

Como portavoz del colectivo, también pidió al responsable de la consellería que se reservase al menos una playa para los pescadores de truel. «El nuestro es un pueblo rodeado de playas. Y le dijimos si sería posible que con la cantidad de ellas que tenemos, no podamos ni siquiera tener una para nosotros». El razonamiento de Álvarez Guillán, dice este, pareció convencer al responsable de la Xunta, que se comprometió a analizar todas las posibilidades puestas sobre la mesa. ¿Piensan en alguna playa en concreto los integrantes de Con Roibo? «Lógicamente, si nos dejan elegir nos quedamos con la que da nombre a nuestro colectivo. Pero si no puede ser esa, cualquier otra nos parece bien. Lo único que queremos es seguir con una tradición que no tienen porqué perderse», sentenciaba ayer Carlos Álvarez Guillán.