El número de intercambios de la USC creció este curso pero los Erasmus pueden caer el próximo
AROUSA
La movilidad internacional de los estudiantes de la Universidad de Santiago creció durante este curso. Los alumnos inscritos en programas de intercambio fueron un 6% más en el año académico 2007-2008 que en el 2006-2007, según la Oficina de Relacións Exteriores de la USC.
Durante este curso, se envió a 198 alumnos a otras universidades españolas, 452 a los países de la Unión Europea y 116 a las instituciones universitarias del resto del mundo.
Aun así, y a falta de que se confirmen los datos definitivos, el Erasmus podría empezar a caer. Según la información del año pasado, 549 estudiantes de la USC resultaron admitidos como titulares de una plaza de intercambio en una universidad europea. El vicerrectorado de Relaciones Institucionales ya ha hecho pública la lista de admitidos y excluidos para el próximo curso. En ella figuran 517 estudiantes como admitidos y titulares de una plaza de intercambio.
Es decir, son 32 universitarios menos que en las mismas fechas del año pasado. Ahora hay que esperar a que esa cifra se confirme o se desmienta, porque algunos de los alumnos admitidos podrían llegar a rechazar su plaza. En total hay 730 alumnos admitidos, pero solo 517 son titulares de una plaza, ya que algunas tienen suplentes.
Actualmente, hay varias becas de intercambio. Además del programa Sócrates-Erasmus, reconocido con el Premio Príncipe de Asturias, están las becas Sicue-Séneca (para intercambios de alumnos con otras universidades españolas), el programa Xan de Forcados 2008-2010 (engloba a los programas por convenios bilaterales con universidades de América, Asia y Australia, el de Suiza, el del ISEP con Estados Unidos y Puerto Rico y el programa Tassep con Estados Unidos y Canadá) y el Erasmus Mundus External Cooperation Window (con Uzbekistán, Kirguistán y Tayikistán).
La Universidad difundió ayer los datos y señaló que «a experiencia internacional dos futuros titulados da USC constitúe un valor engadido á hora de garantir a súa inserción no mercado laboral». Desde la institución insisten en que cada vez se valoran más aptitudes como la capacidad de comunicación y de cooperación, la adaptación a otras culturas, la movilidad y los idiomas.