El Día del Libro no pasó desapercibido en la comarca arousana. Escolares, libreros y vecinos se sumaron sin dudarlo a una celebración cuyo principal objetivo es el de animar a la lectura. La verdad es que hubo actividades para todos los gustos. Desde libros gigantes confeccionados por los más pequeños, hasta ferias en las que adquirir los últimos ejemplares. No faltaron, por supuesto, las lecturas públicas ni las representaciones de teatro. Todo un derroche para recordar las diversiones que la lectura puede aportar a nuestras vidas.
Pues sí. Los isleños decidieron festejar la jornada elaborando un libro gigante. Durante toda la tarde, niños de entre seis y once años de edad se afanaron en elaborar su propia publicación con dibujos e historias. Lo hicieron con sus propias manos y demostrando, una vez más, que son unos verdaderos artistas.
Los escolares de Vilanova llevan ya semanas trabajando para celebrar el Día del Libro. Ayer, fue el momento de mostrar toda su labor. En la casa de cultura de O Esteiro se inauguró una exposición de los carteles que han elaborado estos pupilos. Están basados en la obra de dos de los escritores más insignes del municipio: Valle-Inclán y Julio Camba. Los pequeños recordaron con sus interpretaciones a estos dos artistas.
En el Concello de Cambados apostaron por la lectura pública de textos de Curros Enríquez para celebrar el Día del Libro. La concejala de Cultura, Anabel Carro , fue una de las primeras en subirse al escenario de A Xuventude. A ella le siguieron más de quinientos escolares de todos los centros cambadeses. Escogieron a este autor gallego porque se cumplen cien años de su fallecimiento. Y en el auditorio de A Xuventude resonaron las palabras de obras como el Divino Sainete o A virxe de Cristal . Hasta las dos de la tarde se prolongó esta actividad. Por su parte, los libreros celebraron una divertida feria del libro en el instituto Francisco Asorey. Allí los estudiantes pudieron ver las últimas novedades editoriales o adquirir el último tomo de historias tan de moda como las del joven mago Harry Potter. Una ilusión que se contagia. Y aunque Arousa no es Barcelona y aquí los Jordis se llemen Xurxos , lo cierto es que la proliferación de libros ha impregnado a la comarca de un aire festivo. Será porque los centros de estudios se olvidaron por un día de las matemáticas, y eso siempre alegra las caras de los escolares. En Vilagarcía, además, se inauguró Lectoriño, para que los pequeños puedan tocar y desear los libros que más les apetece, y para que sueñen con todos los obradoiros que a tal fin se desarrollan en el auditorio de la ciudad.
En el instituto Castro Alobre celebraron ayer un sinfín de actividades relacionadas con los libros, como un obradoiro de marcapáginas o lecturas de poemas a cargo de los alumnos en gallego, castellano, inglés y francés. Todo bajo el lema O libro fará libre ao Alobre. Un grupo de alumnos acompañados por el profesor José Manuel Míguez recorrieron las calles de la ciudad con un libro gigante en el que los transeúntes podían escribir sus dedicatorias. Lo hizo hasta Dolores García , la alcaldesa. También vinieron a La Voz, donde, además de ser bien recibidos, se fueron con un nuevo texto en el que se anima a leer también el periódico. Una buena praxis.