Desde las antípodas para el mundo

Serxio González serxio.gonzalez@lavoz.es

AROUSA

20 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Ignoro qué pueden tener en común Australia y Sevilla. Sin embargo, sin la concurrencia de una y otra no podría explicarse la noche del viernes en Vilagarcía. ¿Por qué las antípodas? Porque allí nació el grupo que inspiró el concierto protagonizado por Riff-Raff en el pub Sama-Sama. Toñito es un tipo de Ferrol que hace tiempo tocaba la batería. Doce años atrás, cambió las baquetas por el micro y se desveló como un perfecto doble de Bryan Johnson, el voceras de AC/DC, aunque sin gorra y con acento de las Rías Altas. Su grupo, Riff-Raff, arrasó en el pub vilagarciano a base de versiones de la mítica banda que lidera Angus Young. La ejecución, mallada, de temas como Highway to Hell o Thunders truck mantuvo al personal meneando cabellera durante dos horas. Chavales muy jóvenes y veteranos en toda regla. Lo que demuestra, una vez más, que las viejas glorias del rollo metalero constituyen algo así como una terapia musical para toda la familia; el padre cuarentón y el retoño adolescente en el mismo concierto. Los ferrolanos, en definitiva, son una garantía a la hora de pasar un buen rato y, sobre todo, despachar copas y cervezas, que es donde está el negocio. Solo una pega, no tocaron Touch too much .

¿Qué tiene que ver Sevilla con todo este asunto? Nada, excepto por lo que, al mismo tiempo, ocurría en el Novo Centro. La cafetería de Alfonso se vistió de glamur del bueno y de volantes para celebrar su particular Feria de Abril. Así que en plena Baldosa, la flamencada le ganó la partida a una lluvia de espanto con los Chazos, Rocíos, Pepes, Pilis, Conchitas y demás dándole alegría al cuerpo. En Pontecesures también se vistieron de faralaes. Y desafiando a la lluvia. A pesar del tiempo de ayer, la Asociación de Hostelería de Pontecesures celebró su particular Feira de Abril. A eso de las seis de la tarde, las nubes dieron una tregua y se pudo celebrar el desfile de caballos; después la fiesta continuó baja la carpa instalada para la ocasión en la zona portuaria y por la noche, en los bares, donde se sirvieron pinchos y bebidas típicas andaluzas elaborados para la ocasión. Mejor hubiera resultado la cosa con sol y calorcito pero, pese a todo, el presidente de la asociación, Javier Freire, estaba ayer satisfecho por la respuesta del público.