Para los alumnos de los colegios de San Tomé, en Cambados, y de Vilaxoán, en Vilagarcía, la de ayer fue una jornada de excursión. Pero no fue preciso que se fueran demasiado lejos para aprender algo nuevo. Sus respectivos autobuses escolares los trasladaron a la ruta de los molinos de Ribadumia, donde recibieron una interesante lección sobre el papel que en otros tiempos desempeñaron estas simpáticas infraestructuras. Y es que muchas veces desconocemos nuestras propias infraestructuras turísticas y nos vamos lejos buscando algo que tenemos la lado de casa.
Los estudiantes de estos dos centros escolares pudieron ayer aprender cómo se elaboraba el pan cuando no había hornos eléctricos ni amasadoras que hicieran todo el trabajo. Asistieron, en directo, al proceso que permitía moler el maíz en el interior de los molinos. Vieron cómo se elaboraba la masa y pudieron, incluso, ver el espacio en el que se cocía el pan. Vamos, toda una lección de gastronomía, pero también de historia y de cultura. Por si todo esto fuera poco, aprovecharon la mañana para pasear por la zona y conocer la flora y la fauna que habita alrededor del río.
También los alumnos del colegio Julia Becerra Malvar salieron ayer de excursión. Los escolares de quinto y sexto de primaria se aceraron hasta el auditorio para ver la exposición sobre los árboles. Allí aprendieron cuales son las especies más interesantes y pudieron, incluso, contar los anillos de los árboles para saber la edad que tenían estas especies. Toda una lección de naturaleza.