Ya no debería extrañarnos, porque el Zalgiris es un fijo en la Vilagarcía Basket Cup y casi siempre cumple el guión, pero ayer el conjunto lituano volvió a asombrar. Lo hizo para confirmar que su primer encuentro, ante el combinado gallego, había sido para ellos poco más que una pachanga, porque el equipo que ayer se vio contra el Khimki fue otro. Simplemente, dio una exhibición de juego con un Vasiliauskas arrollador que llevó a los suyos en volandas y empequeñeció al rival.
El Khimki lo intentó y durante el primer cuarto volvió a dejar las buenas sensaciones del primer día. Es el ruso un equipo muy potente físicamente y que a ratos juega muy bien al baloncesto. La tarea de ayer, sin embargo, era demasiado dura para ellos. El Zalgiris empezó a apretar las tuercas mediado el segundo cuarto, ya con Vasiliauskas (19 puntos al descanso) al mando de las operaciones, y al descanso ya mandaba por once puntos.
En la segunda mitad, la presión lituana todavía aumentó un par de puntos y el Khimki pasó por momentos de agobio. Tanto que parecía que el partido estaba resuelto antes de que el tercer cuarto concluyera (70-50, min 28). Pero el cuadro ruso no quiso dar su brazo a torcer tan pronto y reaccionó. Ya antes de que concluyera el tercer cuarto con un parcial de 0-4 que dejaba la diferencia en 16 puntos para el último parcial y al Khimki con una rendija por la que intentar colarse hacia el triunfo. De hecho, lo intentó hasta el final y llegó a colocarse a seis puntos del Zalgiris cuando faltaban 50 segundos para el final. Fue el momento en el que Vasiliauskas (34 puntos, 17/17 en tiros libres) volvió a aparecer para sentenciar.