El arte de pintar soplando

Rosa Estévez redac.arousa@lavoz.es

AROUSA

12 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Los niños de la escuela infantil del colegio Torre, de A Illa, se fueron la pasada semana de excursión. Acompañados de las profesoras Isabel y Regina, se subieron a un autobús que tenía por destino Pontevedra. En la capital de la provincia les esperaba una gran aventura artística. Pero para los más pequeños, los de 3 años, la aventura empezó ya en el bus, un medio de transporte que no habían utilizado nunca.

Una vez en Pontevedra, los pequeños isleños pusieron rumbo a la sala en la que se expone la obra del pintor lucense Antonio Murado. Allí, una monitora llamada Nati les fue explicando las técnicas que usaba el artista. Muchas de ellas las descubrió por casualidad. Por ejemplo una vez, cuando ya tenía el cuadro listo, se le cayó una gota de pintura sobre el lienzo. Pero el artista decidió sacar provecho del percance, se puso a soplar, y descubrió que con esa técnica lograba hacer unos hermosos pétalos de flor. Los niños hicieron aquel día muchos descubrimientos -hasta hicieron magia pintando con cera- y se volvieron a casa muy ilusionados. Y así siguen, porque esta semana están poniendo en práctica en su clase el arte de pintar soplando.

Cuentan las profesoras de la escuela infantil del colegio Torre de A Illa que a los pequeños eso de esparcir la pintura con el aire de sus pulmones se les da bien. Pero que, de momento, los chavales no han logrado hacer pétalos como los de Murado. Seguro que si siguen esforzándose acabarán haciendo cualquier cosa que se propongan. Y es que ya lo decía otro gran genio de la pintura, Pablo Picasso: «Cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando». Pesos pesados. Después de este paseo por A Illa, ponemos rumbo a Vilagarcía. La capital arousana nos reserva una sorpresa para la noche de mañana: Iñaki Perurena actuará como maestro de ceremonias en la inauguración de un local de la cadena Lizarrán. ¿Que quién es Iñaki Perurena? Busquen la foto que hay sobre estas líneas. ¿Ven al hombretón que sujeta sobre su hombro una enorme piedra? Pues es él, uno de los harri-jasotzaile (levantadores de piedras) más conocidos del mundo.

En Vilagarcía, Iñaki Perurena estará acompañado por su hijo Ignacio. Con sus veinte añitos, este joven chicarrón del norte quiere seguir los pasos de su padre, que es capaz de levantar piedras de cientos de kilos sin despeinarse. Estos dos forzudos harán una demostración ante aquellas personas que acudan, a las nueve de la noche, a la inauguración de Lizarrán, un establecimiento especializado en pinchos que se instalará en uno de los locales de la explanada Tir. Seguro que la demostración de los harri-jasotzaile dejará con la boca abierta a todo el público. Afortunadamente, todas esas bocas podrán cerrarse a gusto, saboreando los pinchos que prometen los anfitriones de este espectáculo de pesos pesados.