Los minusválidos se quejan de las rampas de Vilagarcía

AROUSA

Que se mejoren las condiciones de accesibilidad en el centro de Vilagarcía. Esa es la demanda de los minusválidos de la ciudad, que se quejan de que, aunque se hacen rampas y accesos, estos no tienen muchas veces las condiciones necesarias para garantizar la comodidad y, sobre todo, la seguridad de quienes se ven obligados a desplazarse en silla de ruedas.

«A ver si nos arreglan las rampas del centro del pueblo», reclaman. Y lo piden porque los accesos supuestamente preparados para ellos no guardan, en ocasiones, las condiciones necesarias para que las personas con dificultades de movilidad puedan utilizarlos.

Joaquín Gutiérrez es uno de los ciudadanos que ya se ha dirigido varias veces al Concello de Vilagarcía para plantear esta petición. Pero vuelve a reiterarla: «Ahora que andan con tantas obras en el centro, que se preocupen un poco por nosotros». Explica que quienes como él se ven obligados a moverse en silla de ruedas se encuentran a diario barreras infranqueables.

Desagües inoportunos

Aunque existen rampas en las aceras, estas no guardan muchas veces las condiciones necesarias, bien porque no están al mismo nivel que la calle y ese pequeño escalón resulta imposible de rebasar para algunas sillas, o bien porque los desagües se sitúan a la misma altura que las rampas, de tal manera que las ruedas corren peligro de quedarse encajadas en las ranuras. Pequeños detalles en los que nadie piensan pero que resultan cruciales para las personas con dificultades de movilidad.

La subida de San Roque hacia el ambulatorio, a la altura del quiosco, se convierte en otro obstáculo imposible para los minusválidos. La acera se estrecha tanto en ese punto que resulta inviable circular por ella. Cruzar al otro lado o bajar a la calzada son las únicas alternativas para las personas con alguna minusvalía. Ello en un vial, además, con un denso tráfico rodado.

Son solo algunos ejemplos de las dificultades que las personas que utilizan una silla de ruedas se encuentran a diario. Reconocen, eso sí, que las calles que han arreglado recientemente en el centro de la ciudad hacia el río de O Con, como es el caso de Santa Eulalia o Arcebispo Xelmírez sí les permiten moverse sin dificultades. Así que piden que se actúe del mismo modo en otras zonas de la ciudad y se mejoren sus condiciones de vida.