Fonte da Laxe pide a Castro Ratón que medie para poder acceder al local social, gestionado por Contra vento e marea
16 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.No les gusta dar la imagen de enfrentamiento vecinal, pero lo cierto es que los dos colectivos del lugar vilagarciano de A Laxe están distanciados por el uso del local social. Las instalaciones fueron construidas hace aproximadamente tres décadas por los propios vecinos. Sin embargo, hace algunos años el Concello realizó allí unas obras de ampliación y, una vez concluidas, se entregaron las llaves a la asociación vecinal existente en aquel momento: Contra vento e marea. El problema surgió hace más o menos un año, cuando se constituyó una nueva asociación, Fonte da Laxe, a la que ahora se niega el uso del local.
Los socios de esta joven entidad convocaron una asamblea para el viernes pasado. Tuvieron que celebrarla en el local de San Roque. Y ese fue el tema estrella cuando llegó el turno de ruegos y preguntas.
Los vecinos pidieron a la directiva que intente un nuevo acercamiento con Contra vento e marea, presidida por Jaime Ramos Barreiro, para que puedan hacer uso de su local social. Así que han decidido solicitar la mediación del teniente de alcalde, Xosé Castro Ratón, para intentar alcanzar un acuerdo que permita a las dos asociaciones vecinales hacer uso de un edificio que sí utilizan otros colectivos. Porque, pese a que la asistencia de vecinos fue masiva en San Roque, evidentemente todos ellos prefieren celebrar las reuniones en las instalaciones que tienen al lado de sus casas.
Este conflicto resulta todavía más paradójico si se tiene en cuenta que la mayor parte de los vecinos del lugar de A Laxe comparten afiliación en las dos sociedades. Contra vento e marea había argumentado, en su día, que existen una serie de diferencias sobre cómo se debe gestionar el uso del centro, de ahí que no se le entreguen las llaves a la nueva asociación.
La asamblea que Fonte da Laxe celebraba el viernes tenía como objetivo convocar elecciones. Actualmente las riendas de la asociación las lleva una gestora que preside Víctor Fernández y que fue habilitada por un período de un año. Una vez transcurrido ese tiempo, se ha decidido iniciar el proceso electoral. Se ha abierto un plazo de diez días para presentar candidaturas, período que finaliza el día 22. En caso de que no haya nadie interesado en hacerse cargo de la asociación, la asamblea ha decidido que la gestora continúe durante un año. En principio, la actual gestora no prevé presentarse, pero la decisión definitiva todavía no está tomada.
Así las cosas, si el día 22 hay candidaturas, se convocará asamblea el sábado siguiente (día 26) para celebrar las votaciones. En caso de que el plazo se cierre sin que se presente nadie, la gestora comunicará por carta a los socios su continuidad durante un año más. Si no es así, los socios acudirán a votar, aunque todavía no se conoce dónde lo harán, en San Roque o en A Laxe.