Al Extrugasa se le atragantó Currie

AROUSA

Demasiada fuerte fue la salsa Currie para el Extrugasa. Al BC Moscú le faltó su Planette Pierson, pero el satélite Currie brilló con fuerza total y con los 37 puntos que anotó en el encuentro de ayer se erigió en la gran protagonista en la victoria del cuadro moscovita. La única buena noticia para las vilagarcianas, que mezclaron buenos momentos con otros bastantes malos, es que pasan de ronda y que ya tendrán tiempo de resarcirse, porque lo cierto es que ayer las moscovitas fueron mejores.

El partido empezó bien para el Extrugasa. De hecho, los prolegómenos ya fueron buenos porque Plenette Pierson, lesionada, no compareció en Vilagarcía y la falta del ogro parecía presagiar un cuento más cómodo para las de Isaac Fernández. De hecho, un buen inicio aventuraba un «fueron felices y comieron perdices» rápido (14-4, min 6), pero pronto aparecieron ogros inesperados. Entre ellos, y como uno de los principales, la desidia en defensa del cuadro local. Por activa o por pasiva, el BC Moscú no tenía demasiados problemas en encontrar la canasta de las vilagarcianas. Poco a poco el cuadro moscovita fue remontando e incluso despegándose en el marcador. Y fue también dando la sensación de que era mejor. Queremos decir con esto que no había excusa a la que agarrarse para explicar que las visitantes se escaparan.

Isaac Fernández lo intentó, entonces, con dos revulsivos a la vez: una zona en defensa y María Asurmendi en el campo y quizás porque son polos opuestos o tal vez porque las rusas son muy buenas la medida no dio resultado (y Asurmendi quedó relegada al banquillo durante toda la segunda mitad).

Tras el descanso apareció la magia de Fontecarmoa para ir recortando distancias. La magia de Fontecarmoa es especial porque nunca sabes en quién se va a reencarnar. Ayer fue Míriam Herrera la que estuvo tocada por la varita mágica y la que, con dos triples consecutivos, metió al Extrugasa en el encuentro ante la algarabía general.

Y entonces surgió Currie. De hecho, la norteamericana fue un incordio durante todo el encuentro, pero al final la sensación de ardor de estómago fue cruel. Dos triples suyos dieron vida al cuadro moscovita cuando ya parecía tocado. Dicen que eso es lo que marca la calidad -y el contrato- de los jugadores, tanto en hombres como en mujeres: el don de la oportunidad. Ayer Currie, normalmente colapsada por el planeta Pierson, supo aprovechar la suya para brillar más que nunca y convertirse en la gran estrella del encuentro, con sus 37 puntos.

La dos canastas que consecutivamente anotó la jugadora estadounidense enfriaron por completó a un Extrugasa que dio la impresión de estar cerca de perder, no solo el partido, sino los papeles a pesar del tiempo muerto pedido por su entrenador en el último minuto del encuentro. Ya sucedió en Suiza, y de nuevo en Fontecarmoa: ayer pareció de nuevo que más de una jugadora no tenía claro que lo importante era la diferencia de puntos. Al final, las vilagarcianas pasan ronda, pero se aventuran cambios en la formación para afrontar la siguiente eliminatoria.