«Parece que esteamos en guerra. Louzán non sei, desde logo nós non». Así se pronunciaba ayer el alcalde de O Grove, José Antonio Cacabelos, en relación a las declaraciones realizadas por el presidente de la Diputación de Pontevedra el jueves en A Illa sobre la polémica abierta por la financiación del campo de hierba artificial de Lampáns.
Rafael Louzán pidió al alcalde grovense seriedad y le recriminó desconocer el criterio del reparto de subvenciones que tiene el organismo provincial. El socialista no se guardó la contestación.
«O primeiro que teño que decir é que o que ten que ter seriedade é Louzán porque van tres solicitudes de entrevista desde o mes de xuño que lle facemos, e mentres que a outros alcaldes si os recibe nós seguimos esperando. Di que non sabe nada do Grove. É un irresponsable por dicir isto e está facendo o ridículo», señaló.
El ejemplo de Durán
El alcalde también le reprocha a Louzán Abal su «covardía política por recuarse en que Miguel (el anterior alcalde, del PP) tiña enfocado o asunto cando non hai ningún convenio firmado sobre a obra de Lampáns».
«Lle solicito, xa non por min senón por respeto aos cidadáns do Grove, que teña a responsabilidade e o aplomo que demostra o vicepresidente José Juan Durán e acoda ás citas no Grove, porque empeza a ser ridículo que nin sequera veña ás invitacións que lle fai unha empresa para o encendido do alumeado de Nadal», indica en alusión al acto celebrado el miércoles en A Toxa al que estaba anunciada la visita de Louzán, quien finalmente no acudió.
Una reunión pendiente
Dicho todo esto, Cacabelos Rico lanza un mensaje de mano tendida e invita al presidente provincial a reconducir la espiral en que han entrado las relaciones entre el Concello y la Diputación para hablar de obras e inversiones. En este sentido, el regidor recuerda los compromisos adquiridos por Rafael Louzán en relación a la cesión de terrenos en el Sanatorio de A Lanzada para ubicar allí la piscina.
En cuanto a la financiación de la obra de Lampáns, el alcalde insiste en que la Diputación debe hacer un mayor esfuerzo económico. Pues si bien es cierto que el criterio que aplica la Diputación pasa por asumir el 75% del gasto en este tipo de actuaciones, Cacabelos entiende que las obras a mayores que le exige el organismo provincial para acceder a esta subvención -dotación de servicios de alumbrado, cierre del campo y adecuación de los vestuarios- eleva demasiado los costes para las arcas municipales. «Un campo estándar vai a 360.000 euros, dos cales a Deputación pon o 75%. Pero se nós temos que gastar ademáis 400.000 euros nas outras obras resulta que dos 700.000 que costa a obra imos pagar 500.000 euros. Se a Deputación asume facer outras obras en San Vicente que ten pendentes, nós poderemos gastar no campo de Lampáns, pero se non a parroquia ten outras prioridades», explica.
En todo caso, Cacabelos expresa serias dudas respecto a que la Diputación no haya hecho mayor esfuerzo inversor en otros campos de la comarca. «A min non me salen as contas. O único que pedimos é que nos traten igual que Meaño, Ribadumia ou Cambados», añadió.