En alerta por la llegada de coca para abastecer el mercado navideño

La Voz

AROUSA

En navidades, como en verano, las plantillas de las empresas se suelen quedar semivacías porque el personal aprovecha para cogerse unos días libres y disfrutarlos en familia. Sin embargo las fuerzas del orden no pueden bajar la guardia en esas fechas. Todo lo contrario, porque a los narcotraficantes se les acumula el trabajo ante la elevada demanda de cocaína que suele haber en el mercado. Esta demostrado que es en la noche de fin de año cuando se registra un mayor consumo, lo que refuerza la asociación de esta sustancia con las actividades lúdicas y el ocio, banalizando así los peligros de esta droga.

Por eso los agentes de Aduanas no descansan tampoco en las fiestas navideñas, para evitar que los transportistas aprovechen esos días de menos actividad para las descargas.

Pero es cierto que aunque se siga descargando la droga por el método tradicional de la lancha rápida, cada día se diversifica más el tranporte, en un empeño de los clanes de la droga por evitar los controles policiales. La aparición de paquetes de cocaína en contenedores mezclados con otro tipo de mercancía legal es cada vez más habitual; de hecho, este año fueron interceptados varios en el puerto de Vigo. Y a menudo la droga llega también por tierra. Los barcos evitan los controles en el mar desembarcando la cocaína en África, para después introducir la droga en España a través del Estrecho y distribuirla en automóviles por la Península.