La medida dotará a los funcionarios y al personal municipal de una mayor flexibilidad en su horario laboral
21 nov 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Tal y como están las cosas en el interior del Concello de Vilagarcía por lo que respecta a su vida laboral, la medida probablemente consuma denodados esfuerzos, largo tiempo y sesudas negociaciones. Pero el gobierno local está decidido a imprimir un notable cambio en la inercia en la que está cómodamente instalada la burocracia municipal. El objetivo es afinar la maquinaria del Ayuntamiento para convertirla en un instrumento más eficaz. Y una de las iniciativas que, en este sentido, maneja el bipartito es la posibilidad de que la Casa Consistorial abra sus puertas también en horario de tarde.
No se trata de que los funcionarios amplíen su jornada, sino de flexibilizar el rígido horario laboral para permitir que el servicio de atención al público funcione determinados días a la semana más allá de las 15.00 horas. Momento en el que, al margen de los agentes de la Policía Local, los servicios de emergencias con Protección Civil a la cabeza, instalaciones como la casa da cultura o el auditorio, la dirección política de la institución y las brigadas que, en general, desarrollan su trabajo en el exterior de la sede de Ravella, el aparato municipal apaga las luces hasta la mañana siguiente.
El departamento de Personal, que dirige el concejal socialista José Membrives, estudia fórmulas para acercarse a este objetivo. Lejos de concebirse como un problema o un obstáculo, la flexibilidad de horario, razona el bipartito, puede contribuir a conciliar la vida familiar de parte de la plantilla que presta sus servicios en el Ayuntamiento. Pero, sobre todo, redundará en una mejora sustancial de la atención que se presta al ciudadano, habituado a acudir al Concello en el angosto margen matutino vigente desde siempre.
La idea, apunta Ravella, es establecer estos turnos de tarde tan solo algunos días a la semana. Tal y como, por ejemplo, es frecuente en determinadas entidades financieras, que escogen un día de la semana laboral para abrir sus puertas más allá de la jornada de mañana. La propuesta ha sido planteada ya a los representantes sindicales, dentro del paquete de medidas que se negocian en estos momentos. Aunque, por ahora, ha quedado en un segundo plano.