El comprador de Pazo Bayón deberá invertir en planes contra la droga

AROUSA

El pasado del pazo de Baión ha pesado mucho a la hora de redactar las bases que regirán el concurso para su venta definitiva. Conocido por ser uno de los emblemas del impero del narcotraficante Laureano Oubiña, el Ministerio de Sanidad ha optado por introducir entre los criterios de valoración cuestiones como que las empresas contraten a drogodependientes en proceso de reinserción social o que destinen el 5% de la facturación anual de la finca a programas de lucha contra la droga. Cada una de estas premisas podrá proporcionar hasta un máximo de veinte puntos.

La empresa que presenten la mayor oferta económica será, sin duda, la que más probabilidades tengan de hacerse con las instalaciones vitícolas de Baión. Hasta un máximo de 45 puntos podrá conseguir. Serán para el que ofrezca un importe igual o superior al 150% del precio de licitación. Teniendo en cuenta que este parte de 8,6 millones de euros, el máximo a ofrecer supera ligeramente los trece millones de euros.

Por otro lado, se premiará con un máximo de veinte puntos el compromiso de continuar con la actual actividad vitivinícola de Pazo Bayón por un período igual o superior a quince años. Los aspirantes a hacerse con estas instalaciones podrán, además, recibir otros tantos puntos si se comprometen, durante quince años, a contratar personal drogodependiente en proceso de reinserción laboral para realizar, al menos, cuatrocientas jornadas de trabajo al año.

La última de las bases otorgará un máximo de veinte puntos a las empresas que se comprometan a destinar una aportación equivalente, al menos, al 5% de la facturación anual de la explotación a programas de prevención, rehabilitación y reinserción social de drogodependientes.

Retirada de las bases

El plazo para presentarse al concurso quedó abierto a principios de esta semana, cuando los aspirantes pudieron recoger las bases del concurso en el Ministerio de Sanidad. Ahora, todos los que quieran adquirir las instalaciones disponen hasta el próximo 4 de diciembre para acreditar que llevan más de cuatro años trabajando en el sector vitícola y que su facturación durante los últimos cuatro años ha superado los cinco millones de euros anuales.