A pesar del barullo que había en el párking del puerto deportivo ayer por la mañana, la voz de un gato se oía más fuerte que los motores que aparcaban a su lado. Y no porque estuviese paseando entre los vehículos, sino porque estaba atrapado entre el motor de un Audi. A pesar de no medir más de 30 centímetros hicieron falta tres voluntarios de Protección Civil, un trabajador del Puerto, uno del aparcamiento y toda la familia de Rosa Mariño , propietaria del coche, para sacar del atolladero a la cría.
Nada hacía suponer que una «cosa tan pequeña» opusiese tanta resistencia, pero la realidad es que hizo falta más de una hora para que el indefenso animal dejase de lado el calor del motor. La familia creía que podía llevar ahí desde el pasado sábado, cuando visitaron la casa de la abuela, Rosa Mourelos . Las cinco mujeres de la familia se tomaron con un humor envidiable la tardanza del rescate, a pesar de que una de las nietas, Isabel Vidal , tenía que estar en Padrón antes de las 14.00 horas. Entre bromas, las más jóvenes culpaban a su abuela de alimentar a los gatos y provocar que muchos de ellos descansasen bajo los motores de sus coches. Hasta que los voluntarios consiguieron rescatar al animal, las mujeres creían que se trataba de un siamés que la semana pasada rondaba la casa de Rosa Mourelos.
Otras historias anteriores de gatos atrapados presagiaban ayer el peor de los finales en el párking del puerto deportivo, pero los chicos de Protección Civil pudieron salvar a la cría de animal. Después de desmontar los bajos del coche y comprobar que ni siquiera así salía, los voluntarios tuvieron que dar varios golpes para conducir al gato hasta la salida. Ni el olor del pescado recién comprado lo animó a conocer el suelo de Vilagarcía. Hasta ahora, sólo comprobó como era Padrón, localidad de origen de la familia y punto de partida de su original viaje.
No se quedará muy lejos de la familia. Aunque Rosa Mariño no quería ni verlo, una de las chicas de la familia, Elena Sánchez, decidió quedarse con el animal como recuerdo de un día de compras diferente. El trabajador del párking acondicionó una caja de cartón y ahora sí, el gato volvió a subirse al coche para regresar a casa.
La escuela de gaitas y percusión «Provincia de Pontevedra» celebró ayer la presentación de los alumnos del curso 20007/08. Al acto de inauguración acudió el vicepresidente de la Diputación de Pontevedra y concejal de Cultura de Vilanova, Juan José Durán; el director de la escuela, Hipólito Cabezas , y el concejal de la parroquia de Caleiro, Javier Tourís . Durante el curso académico se enseñará a los más de 100 alumnos que participaron en la presentación, como se toca la gaita, el tamboril o la pandereta, además de impartir un taller de elaboración de instrumentos.
La ex edila de Xuventude de Vilagarcía, que se quedó compuesta cuando sus compañeros socialistas no la incluyeron en la lista, ya tiene trabajo. Y cerca. Ahora es monitora y animadora sociocultural en el Concello de A Illa, un puesto ganado a pulso en un concurso al que se presentaron más aspirantes.