Se ve que esto del ajedrez tiene más tirón del que imagina la mayoría de la gente que, reconozcámoslo, no sabría distinguir una reina de un rey por mucho papel cuché que haya leído. En quince años el torneo del Liceo Casino se ha convertido en todo un referente a nivel gallego, pero hasta con ello los organizadores se sorprendieron el pasado fin de semana al ver la avalancha de inscritos: 90 niños menores de 16 años y 85 adultos, entre los que figuraban diez con ELO superior a 2.300, que en esto del ajedrez se ve que es la repera. Al final, como en casi todos los deportes, sólo ganó uno por categoría: David Lariño en absoluta, el vilagarciano del Fontecarmoa Lucas Abal en Sub 10, su compañero Luis Segura en Sub 12, Anxo Carreira en Sub 14 y Bieito Sousa en Sub 16. Hinchables en Castroagudín. Los niños de la parroquia de Castroagudín despidieron el domingo el verano con una jornada de diversión en los hinchables situados en la plaza del local social. Mientras los más pequeños no dejaron de saltar ni correr durante toda la tarde, el resto de vecinos de la parroquia arousana discutían sobre cuáles iban a ser las mejores medidas que podrían tomar para evitar que la Consellería de Política Territorial levante un talud, donde quieren un viaducto.
Castroagudín se convirtió el domingo en el vecindario arousano con más actividad. Si los niños ponían la nota ruidosa y de color en la puerta del local social, en su interior, además de la reunión de vecinos contra la decisión de Política Territorial, el grupo de gaitas «Os Encantiños» animó al resto de asistentes.