«Nuestro negocio no choca con los intereses de los clubes náuticos, sino que es un complemento»
AROUSA
Entró en el mundo del buceo por casualidad, aunque se ha convertido en su forma de vida. Acaba de exportar esta modalidad de negocio a varios municipios de la costa coruñesa, pero no se quiere quedar ahí, sino que desea ampliar horizontes.
-¿A dónde quiere ir a parar usted con su iniciativa?
-Hasta donde me dejen. Aparte de los ocho concellos que contarán desde finales de octubre con esta simbiosis de ocio, deporte y turismo, estamos intentando exportar esta idea a municipios de A Mariña lucense. Ya hay una en Ribadeo y pretendemos ampliarla a otros concellos como Burela y Foz.
-¿Cuál es la predisposición?
-Muy buena. Los ayuntamientos ven en este tipo de actividades un complemento perfecto para sus estructuras turísticas y saben que es un escaparate más para el empresariado local a la hora de captar clientes. Es más, hemos iniciado contactos con áreas turísticas de Colombia y Nicaragua, y los gobiernos locales van a apostar por ellas.
-Si la idea es tan buena, ¿por qué Palmira Scuba nació en una playa de A Pobra?
-La gente no sabe lo que se pierde aquí. A Pobra, y en general, toda la comarca de Barbanza, cuenta con unos arenales estupendos para la práctica del buceo. No se necesita 40 metros de inmersión para ver especies únicas. Aquí, con sumergirte a unos 10 metros de profundidad puedes ver un mundo tan maravilloso como el que ponen en los documentales de la segunda cadena de Televisión Española.
-¿Cree que este tipo de modalidades deportivas ayudan a prolongar la actividad turística después de la campaña veraniega?
-Indudablemente. Le voy a poner un ejemplo. El año pasado, 1.900 niños de una veintena de colegios de la zona pudieron disfrutar de alguna actividad náutica. Y si sumamos el total de chavales que pasaron por aquí, se superaron con creces los 4.000.
-Juventud es sinónimo de futuro.
-Esa es la clave de todo. Saber atraer a toda clase de clientes, pero sí es cierto que los jóvenes son lo que tienen un mayor afán por la aventura.
-¿No compite su empresa con lo que ofrece, por ejemplo, un club náutico?
-Al revés, nuestro negocio no choca con los intereses de los clubes náuticos, sino que es un complemento para la actividad que éstos desarrollan. Y creo de verdad que, si nos llegamos a entender bien, las posibilidades de crecimiento turístico y empresarial para la comarca barbanzana pueden ser más que evidentes en el medio plazo.