La Inspección del Poder Judicial determina que las plazas de la prisión de A Lama son insuficientes
AROUSA
El estudio que la Inspección del Consejo General del Poder Judicial ha determinado, entre otras cuestiones, que las prisiones de A Lama, en Pontevedra, y las de Ourense carecen de plazas suficientes para albergar a la población reclusa. En su análisis sobre la situación del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria, con competencia sobre los centros penitenciarios de ambas provincias, precisa, no obstante, que la plazas existentes en los módulos de cumplimiento en régimen de tercer grados sí son las precisas.
Otro de los aspectos a los que se refiere este informe es al incremento sustancial de los asuntos tramitados, que en el 2006 se superó por primera vez los seis millares de procedimientos. Las 6.627 causas abiertas el año pasado contrastan con la 5.721 del 2005 o las 4.082 con las que cerró el 2002, el primer año completo de funcionamiento de este juzgado en Pontevedra.
Esta situación, según los sindicatos penitenciarios, está íntimamente ligada con la masificación que aseguran que se vive en la cárcel pontevedresa. No hay que olvidar que esta prisión nació para albergar hasta 1.008 internos, mientras que se da la circunstancia de que al concluir el 2006 eran 1.508, de los que 79 eran mujeres, los que residen en este penal.
Los robos y demás delitos contra la propiedad son la tipología delictiva más común en el interior de la cárcel de A Lama. Los 635 internos que permaneces entre rejas por este tipo de cargos contrastan con los 301 a los que se les imputa o se les condenó por hechos violentos contra las personas o los 55 que permanecían a finales del 2006 recluidos por delitos contra la seguridad del Estado.
De los casos más graves, entre la población reclusa pontevedresa, hay 34 casos de asesinato, 64 de homicidio, de los que ocho se quedaron limitados a tentativas y uno se considera fue imprudente. Asimismo, hay 44 supuestos agresores sexuales o violadores, once están ingresados por abusos, cuatro por prostitución, uno por exhibir material pornográfico a menores y otro por pornografía de menores.