La consellería pondrá en marcha un plan para erradicar estos locales El director xeral afirma que constituyen un riesgo «inasumible» para la salud pública
19 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.l director xeral de Saúde Pública, Ramón Medina, no se anduvo ayer por las ramas en la reunión que mantuvo con el secretario xeral de la Unión de Profesionais e Traballadores Autónomos, Eduardo Sabarís, a propósito de los furanchos reconvertidos en restaurantes. Minutos después del encuentro, Medina calificó a este tipo de establecimientos clandestinos de «verdadero e inasumible riesgo para la salud pública» y comprometió todo su esfuerzo para lograr su erradicación. De acuerdo con el director xeral, es preciso distinguir dos figuras dentro de los locales de este tipo que abren sus puertas en O Salnés. En primer lugar, aquellos furanchos en los que se sirve el excedente de vino, respondiendo a una figura tradicional de las Rías Baixas. En segundo lugar, los establecimientos que, bajo este paraguas, desarrollan labores de transformación, elaboración y venta de alimentos, como si de un restaurantes se tratase. «Esta segunda es, evidentemente, una actividad ilegal, ya que para empezar todo establecimiento precisa un registro y una autorización sanitaria previa incluso a su licencia de apertura», explica Medina quien no duda en proclamar su disposición «a poner en marcha una estrategia cuyo fin es hacer desaparecer esta segunda clase de locales clandestinos». El responsable de Saúde Pública aclara que su departamento no tiene competencias sobre la regulación de cada tipo de establecimiento. Pero sí, y este capítulo es fundamental, sobre «la seguridad alimentaria de los consumidores». Es desde este ámbito desde el que la Consellería de Sanidade piensa atajar el problema. El argumento es transparente: «Desde la consellería pretendemos controlar los alimentos desde su origen hasta que llegan a la mesa, y necesitamos un seguimiento estricto de toda la cadena para poder actuar ante cualquier problema que surja. Evidentemente -concluye- un local ilegal oculta información básica sobre este proceso».