Las vitrinas de Antón Paz siguen acumulando trofeos. Algunos, lógicamente, de más importancia que otros. El que hoy vamos a hablar aquí, por ejemplo, solamente tendría por encima en una clasificación de importancia a una medalla de oro en los Juegos Olímpicos, para los que por cierto ya están clasificados. Porque Antón Paz, con su compañero Fernando Echavarri, se proclamó el pasado domingo campeón del mundo de vela, de la clase Tornado, y ayer fue objeto de numerosos actos de reconocimiento en Vilagarcía. Para empezar la lista de actos, a las 19.00 le esperaba en el muelle de Pasajeros una representación muy importante de la corporación vilagarciana. A bote pronto, y a riesgo de dejarnos alguno en el tintero, vimos por allí a la nueva alcaldesa, Dolores García, a Victoria Hierro, Castro Ratón o a Ramón Bueno. El presidente del Liceo Casino -y padre del protagonista-, Álvaro Paz, también estaba, al igual que el nuevo gerente de la entidad Manuel Fungueiral. Antón ya fue nombrado Deportista de Honra de Vilagarcía, después de haber sido elegido en cinco ocasiones mejor deportista del año. Lo que tendrá que esperar será la recepción oficial en el Concello, ya que ayer la agenda de los concelleiros no daba para más. Lo del muelle de Pasajeros fue un preludio de otro de los actos importantes de la jornada para Antón Paz. Al regatista vilagarciano le fue impuesta la insignia de oro del Liceo Casino. Además, la junta directiva tomó la decisión de nombrarlo a él y a su compañero Fernando Echavarri socios de honor de la entidad. Sucedió en Cambados, municipio que por otro lado tiene la gran habilidad de acumular festejos a lo largo de todo el verano. De lo que hablamos es de la celebración de San Cristóbal, esa en la que los vehículos de la localidad dan un paseo por la villa engalanados para la ocasión. Los participantes en la edición de este año tuvieron un cariñoso recuerdo para José Núñez Barros, el empresario que fue uno de los promotores del festejo, y que falleció en un accidente hace un año. Se arrojó un ramo de flores en el punto del puerto en el que el empresario se precipitó al mar el año pasado. Y hoy, en Cambados, de nuevo toca fiesta porque se festeja el patrón: San Benito. El de verano, lógico.