ENTRE LÍNEAS | O |

08 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

ESTAMOS en elecciones, por lo que uno no puede tomar al pie de la letra lo que le digan los partidos políticos. Es así. Son tiempos de alarmismo, demagogia y medias verdades. No voy yo a decir si la Lei do Litoral que ayer se aprobó en el Parlamento de Galicia está bien, como dicen PSOE y BNG, o es el fin de miles de familias gallegas con propiedades en la costa, como advierte el PP. Esto es sólo mi opinión, basada en un profundo amor a Galicia y especialmente a su costa y a su mar. El litoral debe protegerse. No podemos acabar como Levante o la mayor parte de Andalucía. En los últimos quince años nuestra costa se ha degradado y de seguir así su futuro es el mismo que el del lince o el urogallo: peligro de extinción. Nuestro principal problema es que todo paisano que tiene una finca cree que tiene un solar. Y no es así. Un urbanismo respetuoso con el litoral y el medio ambiente es nuestra mejor baza para el futuro. Porque Galicia perderá su encanto si no es más que un gigantesco Benidorm al que además nadie querrá venir a gastarse sus euros.