AENA amplía Lavacolla mientras lanza la construcción de su nueva terminal

M. Cheda SANTIAGO

AROUSA

La proliferación de aerolíneas obliga a incrementar los puestos de facturación de equipajes El futuro recinto tendrá 32 mostradores, se presenta hoy y su ejecución empezará en otoño

03 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

HACIA ARRIBA. En la foto de archivo, un avión despega de Lavacolla, imagen alegórica del futuro del aeropuerto, que hoy toma cuerpo. La directora de Infraestructuras de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea, Amparo Brea, aterriza esta mañana en la ciudad para presentar la maqueta de la nueva terminal de pasajeros y anunciar que su construcción empezará ya este otoño. Llega para dibujar un futuro próspero. Y lo hace sólo 24 horas después de que AENA iniciase los trámites para contratar una obra cuyo título habla muy a las claras del también pujante presente que vive Lavacolla: «Mejora del sistema de facturación de 18 a 20 mostradores». Prueba de su perentoria necesidad, esta última obra será tramitada por la vía de urgencia. De hecho, pese a salir ayer a licitación, las empresas que aspiren a realizarla disponen de plazo hasta el martes próximo para formular sus propuestas económicas, que no podrán superar los 59.863 euros. La memoria técnica del proyecto justifica la intervención apelando al bum del mercado en la capital. «En la actualidad -puede leerse en el documento-, hay instalados y en funcionamiento dieciocho mostradores. Debido al incremento en el número de compañías aéreas que operan en este aeropuerto, son insuficientes, por lo cual es preciso proceder a su ampliación». No en vano, a las clásicas Iberia, Air Europa, Spanair y Air Nostrum se han ido sumando en el último bienio cinco empresas con rutas estables y directas desde Compostela: Ryanair, Air Berlín, Vueling, Clickair y Aer Lingus. El listado lo completan otro tipo de sociedades como Iberworld, Tunis Air, Futura, Aerolíneas Argentinas... Para llevar a cabo los trabajos, la Administración optará por «la solución más económica y fiable, consiguiendo la máxima funcionalidad requerida con la máxima polivalencia», de acuerdo con el mismo informe. Su ejecución obligará a desplazar ligeramente todos los puntos de facturación salvo los cuatro primeros. No obstante, AENA ha diseñado un calendario de actuación que apenas afectará a la actividad cotidiana en los demás. De hecho, los puestos 7, 8 y 9 permanecerán fuera de servicio solamente 14 horas y el resto, 24, si se exceptúa el caso del número 10, que cerrará casi seis días. Además, en ningún momento coincidirán más de cinco inoperativos. El problema de espacio en esta terminal parece que no se repetirá en la nueva, pues sus arquitectos, Alberto Noguerol y Pilar Díez, han previsto la habilitación de más de una treintena de mostradores, exactamente 32, según fuentes conocedoras del proyecto. El edificio -«emblemático», en opinión de su organismo promotor- deberá ser levantado en 28 o menos meses y con un coste máximo de 171,4 millones. Dispondrá de una decena de pasarelas de embarque, ocupará 55.000 metros cuadrados (sin contar el párking para 3.000 vehículos) y, de acuerdo con AENA, ha sido concebido para un tráfico anual de 3,5 millones de viajeros, si bien agentes del sector sitúan su capacidad teórica muy por encima, entre los 6 y los 6,5. Una enorme zona vip, un área comercial, la dársena de buses y taxis y amplias salas de espera completarán las instalaciones.