ENTRE LÍNEAS | O |
30 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.MUCHAS veces los políticos, y también los periodistas, tienen una percepción de la realidad confeccionada desde los despachos del ayuntamiento o desde las redacciones. Y, casi siempre, esa visión de la realidad está equivocada. Para conocer la cruda realidad hay que bajar a la calle, entrar en los bares, comprar en la plaza, irse de vinos y oír a la gente. No hacerlo es exponerse a perder la conexión con los verdaderos problemas con los que se fajan a diario los ciudadanos. En Vilagarcía, la encuesta de Sondaxe nos revela algo que corroboraría cualquier conversación en la Baldosa: los vecinos se quejan del tráfico, del paro, del vandalismo y de la falta de limpieza en las calles. Sin embargo, estamos ya metidos en campaña y todavía ningún partido político ha hablado de qué piensa hacer para dar soluciones a los que jamás van a quejarse al Concello ni a los periódicos, a esa mayoría que no protesta ni pinta pancartas, a esos que están callados pero que hablan elección tras elección con su voto. Es esa masa silenciosa la que decidirá quiénes se sentarán en Ravella tras el 27-M.