Crónica | Galardón internacional para un producto de Vilagarcía Competía con lácteos de todo el planeta en los prestigiosos World Cheese Awards, y se llevó el gato al agua en forma de medalla de bronce
22 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?l ojo avezado sabe distinguir perfectamente la forma característica del tetilla en cualquier contexto. Pero el emblemático queso galaico ofrece mucho más que un aspecto identificable. Un gusto, una textura y un aroma particulares, que acaban de ser premiados en Londres con una medalla de bronce en los World Cheese Awards, el campeonato mundial oficioso del queso en todas sus variedades. La pieza galardonada es fabricada a diario en la factoría que Larsa posee en Vilagarcía. El certamen, incluido en el marco de la Feria Internacional de Alimentación de Londres, adquiere dimensiones descomunales. Escena para imaginar: más de 2.500 quesos procedentes de todo el planeta, extendidos ante 130 expertos catadores, dispuestos a calibrar la calidad del material que se dispone ante sus ojos, su olfato y su paladar. Desde Sudáfrica a Estados Unidos, pasando por Galicia, el mundo gira en torno a un derivado lácteo. Lidiar con semejante volumen no es cosa sencilla. Pero la profusión en la oferta jamás debe conducir a la confusión. Y los británicos son maestros en la organización bien entendida. Así que todo estaba cuidadosamente preparado para el correcto desarrollo de tres rondas de catas diferentes, seguidas de las correspondientes deliberaciones y la selección final. 62 categorías distintas El tetilla de Larsa competía en una de las 62 categorías en disputa. Concretamente, aquélla que engloba a los quesos blandos de vaca. La denominación de origen gallega se las veía con productos de etiquetas tan reconocidas como mozzarella, gruyére o brie. Uno de estos últimos, un Brie de Maux , se hizo, precisamente con una de las tres medallas de oro. Llegados a este punto, cabe recordar las características que han hecho del producto acuñado en la capital arousana uno de los mejores del planeta. Se trata de un queso tierno elaborado con leche pasteurizada de vaca, de acuerdo con la reglamentación de la denominación de origen Tetilla. Cobra la forma de una pieza cónica, con un período de curación que oscila entre las dos y las tres semanas. «Sabor suave, láctico, acídulo y graso al paladar. Presentado con corteza fina, elástica y de suave color amarillo. Su pasta es blanda, cremosa, de color marfil y con pocos ojos, regularmente repartidos». La ficha de cata abre el apetito. Que aproveche.