Un kilómetro por dos días de trabajo

La Voz

AROUSA

Análisis

17 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

?ontaban los antiguos griegos que el rey Sísifo enfadó tanto a los dioses que fue condenado al peor de los castigos: cada día debía empujar una gran piedra montaña arriba. Cuando estaba a punto de alcanzar la cima, la piedra se liberaba de su control y rodaba ladera abajo. Y vuelta a empezar. El concejal de Medio Ambiente de O Grove, Fernando Meis, cree que los concellos, entidades responsables de la limpieza de playas, afrontan un trabajo tan duro y desesperante como el del rey escalador de montañas. «Puedes hacer un gran esfuerzo, pero luego hay un día de temporal y todo se va al traste y hay que empezar de nuevo», dice este edil grovense. «Los concellos tenemos los medios que tenemos. A lo mejor deberían ayudarnos más otras administraciones, porque al final limpiar la playa es limpiar el mar», concluye el concejal de Medio Ambiente. No están tan desesperados los trabajadores del operativo de limpieza de playas del Concello de A Illa, que se toman la misión que les ha sido encomendada con mucha filosofía. Empezaron a trabajar en la zona de O Bao y ya están en Carreirón. La limpieza de cada kilómetro de arena, cuentan quienes se ocupan de ello, está consumiendo una media de dos días de trabajo. «Eso é porque é a primeira pasada que lle damos despois do inverno, e hai moito acumulado. As seguintes veces xa iremos máis rápido», explica uno de los trabajadores. Pero la primera vuelta es dura: «Atopamos de todo. Hai moita cuncha, moitos paus, e plásticos...». Sobre la arena, además, suelen aparecer «tenis, viseras» y piezas suficientes para crear un fondo de armario de los horrores. La dureza del trabajo es evidente. Sus beneficios, también.