ENTRE LÍNEAS | O |
17 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.A UNOS gobiernos se les nota más y a otros menos. Unos profesionales son más eso, profesionales, y otros son Alfredo Urdaci, pero lo que es un hecho constatable es que todas las televisiones públicas de España y me atrevería a decir que del mundo sirven al gobierno de turno. Es así y sólo conozco una meritoria y notable excepción: la BBC británica. Hace poco estuve en Londres y vi como en el informativo de más audiencia de esta cadena una periodista sacaba los colores en una entrevista a la ministra de Sanidad para apoyar una investigación propia que ponía de manifiesto los chanchullitos del gobierno Blair para rebajar la factura sanitaria. Eso es impensable en España. Teniendo en cuenta estos antecedentes, me sigo y me seguiré preguntando para qué demonios quieren unos concellos como Vilagarcía, Cambados, Caldas, O Grove o Vilanova -ya ven que hay del PSOE y del PP- contar con una tele comarcal pública. Bueno lo peor es que sí lo sé. Dicen que la televisión es la caja tonta porque nos aboba, pero lo es mucho más cuando la dirige el poder.