Reportaje | Partido decisivo para el Extrugasa La hermana de Rudy Fernández, que este verano se convertirá en la octava española que jugará en la WNBA, es la MVP de la Liga Femenina y la clave del equipo «culé»
27 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?icen de Marta Fernández (Barcelona, 1981) que dio sus primeros pasos persiguiendo un balón de baloncesto. Leyenda urbana o no, lo que sí es cierto es que la jugadora del Barcelona está en el momento más dulce de su carrera deportiva. La alero se convertirá este verano en la octava jugadora española que recala en la WNBA. Y lo hará, además, en Los Ángeles Sparks, una de las franquicias más importantes del campeonato. Jugará en el Staples Center, con 17.000 espectadores asistiendo a cada partido, y a las órdenes de Joe Bryant, el padre de Kobe, la estrella de los Lakers. Marta sigue los pasos de Elisa Aguilar (Utah Starzz), Marina Ferragut y Betty Cebrián (New York Liberty), Begoña García (Detroit Shock) y Nuria Martínez (Minnesota Lynx), sus predecesoras españolas en la competición profesional estadounidense. Pero más allá del futuro, ilusionante para la jugadora, lo cierto es que el presente de Marta Fernández es esplendoroso. La jugadora del Barcelona lidera la clasificación de mejor jugadora de la Liga Femenina. Sus 18,5 puntos, con un 49% de tiros de dos puntos y un 77% en los tiros libres, la ayudan a encabezar la lista de MVP de la competición, con 22,35 de media. De todas formas, y al margen de las cifras, la influencia de Marta Fernández en el juego de su equipo queda reflejada en un dato: la alero sufrió un esguince de tobillo en el encuentro de cuartos de final de la Copa de la Reina que se disputo en Jerez y se perdió los cuatro siguientes partidos del campeonato liguero. Pues bien, el cuadro azulgrana perdió tres de ellos, alguno de manera sorprendente como contra el Puig D'en Valls en casa o a la semana siguiente en la pista del Estudiantes, y en esa travesía del desierto sin su guía se dejó muchas de sus opciones de meterse entre los ocho primeros y jugar de esta forma el play off. Porque el cuadro azulgrana comparece en Fontecarmoa con el agua al cuello. No por evitar el descenso, una pelea para la que no estaba destinado, pero sí para hacerse un hueco en la élite de la competición. Un puesto para el que parecía predestinado y que el Extrugasa semeja haberle arrebatado. De ahí la importancia del encuentro que este sábado se jugará en el pabellón de Fontecarmoa. El partido debe ser el pasaporte del Extrugasa hacia el play off, si es que las vilagarcianas no lo tienen ya visado, pero es que además parece muy importante para el nuevo objetivo que se han marcado las jugadoras de Víctor Lapeña. En esa tarea de ir cubriendo pasos en que se ha convertido la temporada del Extrugasa, el siguiente que aparece en lontananza es acabar la temporada en la quinta o sexta posición para tener un cruce más asequible en el play off por el título de Liga. De hecho, y aunque todavía con la boca pequeña, el sueño es conseguir terminar en la cuarta posición para tener el factor campo a favor. Para todo eso, una utopía hace unos meses que va camino de plasmarse en realidad, es imprescindible ganar al Barcelona.