En directo | El festival del Monte da Vila
19 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Fue Tom Jones el encargado de hacer que casi todo el mundo sea capaz de tararear Delilah. Pero han sido Os nenos cantores da coral polifónica de Puertopiojo los que han logrado que Dilaila -como diríamos por estos lares- se haya convertido en una de las canciones-tótem del carnaval de O Grove. El sábado, alrededor de la media noche, El Zorro se sumó a la comparsa más irreverente y choqueira de todas las que desfiló por Monte da Vila para interpretar la famosa canción. Una dama de rojo, un chino mandarín, dos viejas enlutadas, y otro buen puñado de máscaras de difícil descripción iban a ser los encargados de hacerle los coros. Aunque, en realidad, los coros los puso todo el pabellón: más de mil personas que aguantaban el tirón de un festival que había arrancado ya unas cuantas horas antes. Dilaila es un clásico, y los de Puertopiojo unos habituales. No se llevan premios: no los quieren. Si los quisiesen pondrían más empeño en aprenderse las letras de sus historias -de los que se subieron al escenario sólo unos pocos podían recitar las estrofas sin mirar la chuleta-. Y en preparar sus disfraces. Pero para ellos el carnaval no es eso. El carnaval es «pasalo en ghrande» sin pasar grandes trabajos. Porque estar a la altura de las grandes comparsas no es nada fácil. la fama, ya lo decían los chicos de Fama, cuesta. Si tienen dudas, pregúntenles a los de A Bayuca, o a Os Garoulos. Los números uno y dos de este año han tenido que invertir mucho tiempo en afinar las voces, en diseñar sus escenarios, en idear la mejor manera de llamar la atención del público. Un año más, han logrado sus objetivos. A Bayuca actuó en primer lugar y dejó el listón muy alto para todos los que vinieron detrás. Sólo la actuación de Os Garoulos pareció inquietarles: las gheisas no perdieron de vista lo que ocurría detrás del telón mientras sus rivales montaban su vodevil. Menos caso le hicieron a Os Güeros, una comparsa que con su pócima de humor gamberro logró vencer el maleficio que parecía haberlos condenado a ser, siempre, los quintos clasificados. Vestidos de guardias civiles, y con Risto el de Operación Triunfo sentado entre ellos, provocando al personal, los más de cien integrantes de la comparsa se lo pasaron en grande subidos al escenario. Como dijo el presentador del acto, «a Garda Civil está aquí en corpo e alma». Con su cuerpo y con su alma, el público siguió , hasta bien pasada la una de la madrugada, la actuación de todas las comparsas que participaron en el festival del sábado. Por el escenario desfilaron bomberos requemados por los incendios, pilotos y azafatas de Air Madrid, mañosos de Bricomanía, andaluces... Y Julián Muñoz, La Pantoja y hasta Maite Zaldívar. Todos esos personajes, acompañados por los políticos locales, estuvieron presentes en las oraciones de las comparsas. Los títeres volvieron a quedarse sin cabeza.