ENTRE LÍNEAS | O |
17 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.QUIERO DAR gracias. Gracias a los tipos que hacen las obras de la calle Fariña Ferreño, que me tuvieron una hora y media sin agua por la mañana y sin avisar. Llegué tarde al trabajo por su culpa. Gracias al señor o señora que dejó que su perrito o perrita hiciera sus necesidades delante del portal de mi casa. Su falta completa de educación y de la más mínima consideración hizo que me ensuciara un zapato y que pasara el mal rato de tener que limpiarlo. Fue asqueroso. Gracias a la señora que, nada más salir de la tienda de dietética natural que hay en la plazoleta de mi casa tiró un papel al suelo. Gente así es la que hace que Vilagarcía parezca un estercolero. Y gracias a los que tuvieron la feliz idea de poner baldosas resbaladizas para suplir las que se rompieron en el paseo de mi casa, en Costa Candamo, debido a los coches que allí aparcaron el día de la inundación. Ahora cada vez que llueve corremos el riesgo de rompernos una pierna o la cabeza. Ya ven, y todo esto casi sin salir de casa. Ni cien pasos había dado. Hay días que es mucho mejor no salir de la cama.