Pirámides do Salnés

AROUSA

CON GOTAS | O |

10 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

AÑO 2.650 antes de Cristo. Su divinidad el faraón Dyeser le encarga a Imhotep, el gran arquitecto, la construcción de una pirámide escalonada. El asunto aprieta porque, aunque hijo de Isis y Osiris y primo hermano de la omnipotencia, el rey de reyes no atraviesa, precisamente, su etapa más popular. El Nilo ratea sus aguas, las cosechas escasean y el populacho anda mosqueado. Es necesario un símbolo que devuelva a la chusma la confianza en su noble benefactor. Imhotep se devana el turbante ideando cómo acortar los plazos. Acaba subcontratando la obra a unos asirios que vienen recomendados por un cuñado suyo de Menfis. Los tipos rematan la faena en veinte años, todo un récord, y el sol de soles inaugura la enormidad pétrea en loor de multitudes. Cinco años después, al sucesor de su faraónica majestad se le antoja adosar una esfinge a la pirámide, y todo se viene abajo. Los asirios sustituyeron el granito de los cimientos por papiro encalado. Imhotep, que se ha retirado al Mar Rojo, fuma en pipa. Y en los jeroglíficos de la época se marca la fecha con las alas de cierto pájaro.