PP y Bloque de Caldas dudan de que la EDAR esté en funcionamiento

Cristina Barral Diéguez
Cristina Barral CALDAS DE REIS

AROUSA

La cesión de la línea eléctrica de la depuradora a Fenosa suscita las reservas de la oposición El alcalde dice que la planta da servicio desde finales del 2006, pero de una forma «alegal»

27 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

?opulares y nacionalistas de Caldas expresaron sus dudas sobre el funcionamiento de la estación depuradora de aguas residuales (EDAR) de As Corticeiras. El asunto se suscitó el pasado viernes en el transcurso del pleno del Ayuntamiento al abordar la cesión del uso del centro de seccionamiento de la planta y de la línea eléctrica a la empresa Unión Fenosa Distribución. Tanto el concejal Jesús Goldar (PP) como la edila Paloma Fernández (Bloque) consideran que la necesidad de aprobar este trámite cuestiona el estado de la planta. «Entendemos que la EDAR no está en funcionamiento, salvo que lo esté haciendo con luz de obra», apuntó el político popular. La concejala nacionalista se manifestó en similares términos: «A liña eléctrica é imprescindible para que funcione a depuradora, así que hai que entender que agora non o fai e que se está vertendo ao río. Ademais, no expediente non figuraba ningunha petición expresa de cesión». Según el equipo de gobierno, la depuradora entró en servicio en el último trimestre del 2006. El alcalde, Juan Manuel Rey, no pudo concretar la fecha exacta, pero aseguró que no hay dudas sobre su operatividad: «Funciona desde finales de año, con alguna interrupción de unos días por unas pruebas, y lo hace razonablemente bien». En cuanto al acuerdo plenario para la cesión de la línea eléctrica a Fenosa, el regidor indicó que su finalidad es acabar con una situación de «alegalidad» o de «provisionalidad». Juan Manuel Rey adelantó que la Consellería de Medio Ambiente tiene previsto inaugurar la EDAR de As Corticeiras el próximo mes de marzo. Todavía falta por acometer el acondicionamiento del entorno con una zona ajardinada y vallas. La planta fue licitada por la anterior Xunta y se empezó a construir bajo el Gobierno del PP con un presupuesto de 2,3 millones de euros.