ENTRE LÍNEAS | O |
05 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.EL AÑO no termina el día 31. En realidad, lo hace en Reyes, un día como hoy. El 6 de enero marca el antes y el después, porque también señala en el calendario el final de las fiestas de Navidad. A partir de ahora, vienen las promesas de aprender inglés, hacer régimen, ir al gimnasio o a la piscina o intentar ser más ordenados, por ejemplo. La mayoría serán promesas incumplidas, que quedarán pendientes para el 2008, pero eso es inevitable. Yo al 2007 le pido, desde la misma ingenuidad con la que he formulado mis promesas de año nuevo, que Arousa viva al menos doce meses sin que los elementos nos pasen por encima. Que fuego, viento, agua y tierra nos dejen un poco tranquilos, que ya nos llega. Y puestos a pedir, pues pondría en la lista que el narcotráfico deje de condenarnos a salir en los papeles siempre por lo mismo o que cese la destrucción de la costa y la contaminación de nuestra ría, verdadero paraíso y el mayor motor económico al que confiar nuestro futuro. Ah, y salud y felicidad, que por pedir que no quede. xurxo.melchor@lavoz.es