Un piscolabis que acabó en desastre

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA

AROUSA

Crónica | Reclaman el dinero de una cena

01 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Un grupo de taxistas de Cambados pusieron en marcha la iniciativa de crear una asociación comarcal, y para ello convocaron a sus colegas a una reunión en Exposalnés. Pensaron que tras el encuentro estaría bien agasajar a sus invitados con un piscolabis, así que encargaron al Café del Mar, de Cambados, que preparara unos pinchitos de tortilla, empanada, croquetas y lo que se estila en estos casos para un centenar de personas. El responsable del local, Rafael Padín, dice que él y su mujer se pasaron dos noches sin dormir para prepararlo todo, «pero foi un fracaso, porque non foron máis de once persoas». Cuando el hostelero quiso cobrar la factura, empezaron los problemas. «Eu fixen mal, porque díxenlles que lles daba os tiques de compra e que logo me pagaran a man de obra; e o único que pagaron foros as facturas, eu tiven que facer o traballo gratis». Asegura Padín que sólo le abonaron los cien euros de la compra, y que por mucho que reclamó, no consiguió que le pagaran nada más. «Pásanse a pelota duns a outros, e eu xa rebaixei de cen a cincuenta euros, pero non os pagan. Eu non teño culpa de que foran poucos á cea, eu fixen o meu traballo e non o están a valorar». Los taxistas dicen que eso no es cierto. Aseguran que habían quedado en un precio de cien euros y que se lo pagaron. «Dixo que a cousa quedaba así, non sei a que ven que veña agora con estas», dice Ángel Abal, uno de los organizadores. Eso sí, la asociación se creó. Algo es algo.