Educación afirma que el actual sistema cuenta con apoyo mayoritario Los padres salieron a la calle para pedir que se unificasen las horas de entrada y salida del alumnado
14 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?n el colegio Progreso de Catoira seguirán rigiendo los actuales horarios lectivos. La delegación de la Consellería de Educación en Pontevedra tomó esta decisión alegando que la modificación horaria cuenta con un escaso apoyo en la comunidad escolar. Pues, si bien es cierto que la mayoría de los padres que se pronunciaron en asamblea al respecto (56 de 268) abogan por adelantar la hora de entrada y salida en Primaria y Secundaria a las 8.30 horas, la aplastante mayoría del consello escolar y del claustro de profesores se pronunciaron a favor de mantener el actual sistema. Las protestas surgieron hace casi dos meses desde el seno de la directiva de la APA que incluso llegó a la movilización ciudadana y forzó un pronunciamiento de la corporación para reivindicar el cambio del horario lectivo. Argumentaban que el actual sistema -en el que los horarios varían en cada uno de los tres ciclos educativos- es nocivo para los intereses de las familias pues los niños salen muy tarde del centro, lo cual hipoteca la posibilidad de que realicen otras actividades por la tarde, y complica la conciliación de la vida laboral y familiar, especialmente para aquellos padres con hijos en distintas edades. Los horarios se distribuyen de la siguiente forma: De 9.30 a 14.30 horas en Infantil; 9.45 a 14.45, en Primaria, y 9.45 y 15.15 horas en ESO. Y así seguirán. Desde Educación creen que no se justifica un cambio de horario -Cristóbal hizo hincapié en que de 268 padres, 130 se abstuvieron- pero también pesó, aunque no fue determinante, el hecho de que adelantar las clases a las 8.30 horas implicaría un sobrecosto notable en el servicio de transporte escolar, según explicó el delegado. Un argumento que criticó la presidenta de la APA, María Jesús Dios, quien reprochó a la consellería que sometiese esta opción a consideración de los padres cuando el costo de la medida iba a suponer un problema. «Nos estiveron mareando», se lamentaba ayer la presidenta. María Jesús Dios evitó hacer más valoraciones sobre la resolución de Educación. La directiva decidió enviar una carta a los padres para informarles de modo que sean ellos los que decidan, si procede, las medidas a adoptar en el futuro. La delegación de Educación confía en que a partir de ahora no haya lugar a más polémicas y matiza que se trata de un horario transitorio, y que el próximo curso se podrá recuperar la jornada partida. Para entonces, el colegio de Catoira ya debería presentar un nuevo aspecto y dotaciones. Una vez que han acabado las obras en el pabellón de Primaria, ahora queda pendiente la ampliación de otro patio y del comedor. La intención de Educación es que las obras de movimiento de tierras -las que más podrían alterar la actividad lectiva- se ejecuten durante las vacaciones de Navidad y que estén acabadas el próximo curso.