Cree que esa medida hubiera evitado los problemas de suministro, menos el del alga
03 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?l enfrentamiento dialéctico que mantienen la Asociación de Veciños Río Umia y el equipo de gobierno de Caldas a raíz del pleno del 27 de octubre sigue vivo. El portavoz del PSdeG-PSOE, Juan Manuel Rey, respondió ayer a las críticas vertidas por la junta directiva que, entre otras cosas, calificó de bochornosa la postura del gobierno local en aquella sesión y acusó al edil de querer dividir el colectivo. Rey, que compareció en solitario en rueda de prensa, afirmó que los portavoces de la asociación son los mismos que desde la Plataforma Antiencoro «hostigaron permanentemente» al equipo de gobierno e hicieron suyas las tesis del BNG. «Nadie duda hoy -dijo- de que la asociación de vecinos, la Plataforma Antiencoro y el Bloque son un todo único, con las incorporaciones de despistados. Pero el núcleo duro es indivisible». El portavoz socialista subrayó que los que ahora exigen soluciones definitivas para el problema del abastecimiento impidieron en su día una captación en superficie en la cabecera del embalse del Umia que, según Rey, habría evitado todos los episodios de turbidez y no potabilidad, a excepción del último -el del alga microcistina, que fue el más grave-. Para justificar su argumento, rescató una moción presentada por la Plataforma Antiencoro en enero del 2000. Una propuesta que defendió en aquel pleno una de sus miembros, Dolores Ramos, y que fue aprobada por mayoría absoluta (todos los grupos, incluido el PSOE, la respaldaron y sólo el concejal popular Manuel Rajoy rompió la disciplina de voto y se abstuvo). En la moción, se declaraba la oposición del Ayuntamiento a la construcción del embalse en el lugar de A Baxe y se afirmaba que Caldas no precisaba de la presa para abastecer a su población y que, por tanto, nunca se abastecería de esta actuación ni de ninguna ramificación u obra auxiliar. Ocupación ilegal Por aquel entonces, las compuertas del embalse todavía no se habían cerrado y se esperaba el pronunciamiento del Supremo sobre la ocupación ilegal decretada por el Tribunal Superior. La plataforma había presentado la propuesta por recomendación de sus abogados. A petición del portavoz socialista, se eliminó del texto la palabra «nunca» para no cerrar la puerta a un abastecimiento futuro en caso de un fallo contrario del Supremo, algo que finalmente no sucedió. «Esa moción lastrou a conexión da auga da traída á cabeceira do encoro, cando houbera garantizado auga de calidade e abundante -subrayó Rey-. A conexión non resolvería o problema da alga, pero si todos os demais e evitaría o coste económico significativo que tiveron eses contratempos para o Concello». En los últimos años, la localidad vivió varios episodios de no potabilidad por la turbidez y la presencia de bacterias coliformes. El edil se preguntó qué beneficios jurídicos se obtuvieron con aquel pronunciamiento del pleno: «Aqueles supostos beneficios non quedaron reflectidos en ningún sitio e o encoro está feito». El concejal incidió en que aquella moción se defendió bajo el mismo sistema, el de la participación ciudadana, que la del último pleno.