Los canteiros tallan un conjunto de 40 piezas y esculturas relacionadas con el mar

La Voz A. C. | PONTEVEDRA

AROUSA

20 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Alumnos de la Escola de Canteiros están a punto de rematar la construcción de un conjunto escultórico referente al mar de más de 40 piezas. Formado por piezas de cantería y escultura, el conjunto ofrece una representación a escala real y en granito de escenas relacionadas con el mar que, una vez rematadas, serán instaladas en algún paraje próximo a las costas de la provincia. Entre las escenas del nuevo conjunto figuran marineros realizando diferentes faenas del mar, redeiras, una sirena, niños e incluso el brazo de un hombre ahogándose en el mar. También recrea un pulpo, un golfiño, un tiburón, una tortuga, un cocodrilo, una raia, una cola de ballena, y un pez espada. Además, ofrece representaciones de una piedra con percebes, vieiras de varios tamaños, un congrio, una gaviota o un conjunto de cormoranes pescando. La colección incluye igualmente un cormorán con las alas abiertas y una composición de golfiños, además de caracolas, peces, un gato con un pez y una ola emergente. El conjunto también aporta representaciones de una caja de peces, restos de una barca a punto de encallar, de anclas, así como una mesa de despacho de peces en lonja y un faro de siete metros de alto. Una aldea gallega Este conjunto marinero constituye la segunda composición de etas características que aporta la Escola de Canteiros, después de tallar en 60 piezas una aldea gallega de principios del siglo XX. Esta escena rural será instalada en el paraje de los molinos de Serén, en la ladera de Cabeza do Boi, entre las parroquias de San Martiño de Nogueira y Armenteira, en Meis. En la actualidad, ya se están haciendo las cimentaciones necesarias para colocar las piezas en este entorno. De cara al próximo curso 2006-2007, la Escola de Canteiros se propone crear una composición relacionada con la emigración gallega de principios del siglo XX. Despedidas, esperanzas y recuerdos quedarán reflejados en las escenas de morriña o de embarque en el puerto de Vigo hacia América. Los promotores de la obra aseguran que su pretensión es rendir homenaje a las personas que emigraron -muchas de ellas desconocidas- y cuyas aportaciones permitieron, en una época de carencia de medios, que Galicia pudiese iniciar su desarrollo económico, social y cultural. Distintos concellos de la provincia pudieron construir sus escuelas y los primeros puntos de atención sanitaria muchas veces con las remesas de divisas que enviaban los emigrantes desde América o Europa.