Violencia

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE lÍNEAS

16 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

NO HAY nada más repugnante que la violencia. Y aún más cuando es el fuerte el que la ejerce sobre el débil que, por otra parte, es lo que suele pasar. Rara vez dos personas de la misma fuerza se enfrentan, porque ambas temen salir mal paradas. Este principio tan sencillo fue el que hizo que durante la guerra fría este mundo no saltara por los aires. La violencia es aún más violencia y, por ello, más asquerosa, cuando un hombre pega a su mujer o a sus hijos o cuando es un hombre el que pega a un animal, como el burro ese de Aguiño que maltrataba a su perro y acabó en el juzgado porque le denunció su vecino que es veterinario y amante de los animales. Seguro que si de mascota hubiera tenido un elefante o un león no le hubiera zoscado, porque la violencia siempre se ejerce en la misma dirección: del poderoso al indefenso.