Las previsiones es que la capital sea sede de la Unidad de Primera Intervención para Galicia Un mando reconoce que un hecho de gran envergadura excedería su capacidad
08 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.La Dirección General de la Guardia Civil prevé que, en un futuro próximo, Pontevedra sea sede para Galicia de la Unidad de Primera Intervención (UPI) ante casos de emergencias de tipo nuclear, radiológico, bacteriológico y químico, así lo puso de manifiesto ayer el teniente coronel Escalada. Hasta ese momento, la Comunidad contará con un núcleo importante de agentes especializados en este tipo de contingencias adscritos al Grupo Rural de Seguridad acuartelado en Castrosenín. El mando del instituto armado explicó que la creación de la UPI está pendiente de una inversión económica, dado que es preciso dotarla de una estación de descontaminación y otros equipamientos específicos. Durante una breve conferencia de clausura del curso en el que se abordó el Plan de Desarrollo del Sistema de Defensa Nuclear, Radiológico, Bacteriológico y Químico (NRBQ), el teniente coronel Escalada resaltó que estos equipos permitirán dar una rápida y certera respuesta a «no única y exclusivamente acciones terroristas sino también a acciones dolosas, como sabotajes, o accidentes», como el que se produjo en Caldas. Las UPI tienen una plantilla de veintitrés funcionarios, una cifra que les permitirá atender sin mayores problemas cualquier suceso de baja o mediana intensidad. Sin embargo, el mando de la Guardia Civil reconoció que un «un hecho de gran envergadura excedería nuestras capacidades», por lo que se tendría que recabar apoyos en otros cuerpos o unidades del instituto armado. En este sentido, apuntó que un problema colateral a este tipo de incidencias son los previsibles colapsos hospitalarios que se pueden producir. En la actualidad, se han desplegado en territorio nacional un total de tres Unidades de Primera Intervención, en Madrid, Sevilla y Zaragoza, siendo la ubicada en la capital de España la que se ocupa, por el momento, de todas aquellas emergencias NRBQ que puedan ocurrir en Galicia. El teniente coronel matizó que se eligieron estos emplazamientos por el hecho de que también albergan bases aéreas con aviones Hércules, circunstancia que permite que estos grupos especializados puedan desplazarse sin problemas a otros puntos del Estado. En su intervención aludió a que las contingencias más habituales a las que tienen que hacer frente los agentes especializados en NRBQ son los accidentes, si bien también incidió en que se producen numerosas intervenciones por residuos y transportes de mercancías. En total fueron cuarenta los agentes de las cuatro provincias gallegas que asistieron en Pontevedra al curso básico. Al terminar esta fase de formación, España contará con aproximadamente dos millares de profesionales preparados para intervenir ante sucesos de esta índole. Aeropuertos y Casa Real No obstante, aún existen espacios donde la vigilancia ante posibles atentados NRBQ es ineficaz. El teniente coronel Escalada apuntó que la detección que se realiza en los aeropuertos va más encaminada a descubrir posibles armas o similares, con lo que «uno se puede pasear con un botecito de Ántrax por toda Europa. Es un problema». Este tipo de situaciones son las que trata de paliar el Plan de Desarrollo del Sistema de Defensa NRBQ, un proyecto integral que no sólo cubre a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, sino que también se han impartido cursos específicos a la Casa Real y a la presidencia del Gobierno.